¿Se puede ganar un campeonato europeo decidiendo todos los partidos antes del descanso? La selección femenina sub 16 de España lo ha logrado.
En una final disputada en Pitești, Rumanía, España se proclamó campeona tras derrotar a Eslovenia por 40 a 87. El dominio fue absoluto: el equipo de Madelen Urieta terminó el torneo con una media de anotación de 104,5 puntos por partido, concediendo apenas 35,8.
Un dato clave es que, si los encuentros se hubieran disputado solo durante los dos primeros cuartos, España habría ganado el oro igualmente, ya que llegó al descanso con 20 o más puntos de ventaja en sus siete partidos. En la final, la diferencia ya era de 19 a 39 al finalizar la primera mitad.
La estrategia de Urieta se basó en jugar con ritmo, abusar de la pintura y defender el perímetro. La misión fue perfecta, pues las eslovenas no lograron anotar su primer triple hasta un minuto antes del final del tercer cuarto, cuando el resultado ya estaba sentenciado.
Este marcador final, con una diferencia de 47 puntos, representa la mayor paliza en una final en la historia del campeonato, superando registros previos de la URSS y Rusia.
En lo individual, Paula Reynal fue la máxima anotadora de la final con 18 puntos. También destacaron Sara Fernández de Cuevas con 13, Blessing Ajisebutu con 12 y Amelia Alonso, quien aportó 9 puntos y 8 rebotes.
Con esta medalla, España alcanza los 12 oros y 20 medallas en total, liderando ahora el medallero histórico por encima de los 8 oros de la URSS. Este éxito cierra un verano extraordinario para la Federación española, que obtuvo medallas en seis de los siete campeonatos de formación en los que participó.
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