El departamento del Tolima enfrenta una crisis ambiental crítica. Más de 20 mil hectáreas de pastos, cultivos y bosques han sido consumidas por una serie de incendios forestales que afectan a diversos municipios de la región.
La situación es especialmente grave en San Luis, donde el alcalde Ricardo Acosta informó que el 20 % del territorio municipal ha sido devastado en menos de diez días, resultando en la pérdida de ocho viviendas y poniendo en riesgo a 25 mil cabezas de ganado. La tragedia no solo afecta la infraestructura; la fauna silvestre, incluyendo osos hormigueros, venados, zorros y diversas especies de aves, ha sido encontrada herida por llamas que han alcanzado hasta cinco metros de altura.
Según la Unidad Nacional para la Gestión del Riesgo de Desastres, de los 12 incendios activos en Colombia, 11 se concentran en el Tolima. Ante esta emergencia, el Gobierno Nacional ha coordinado un operativo masivo. El ministro del Interior, Rodrigo Lara, confirmó la participación de 150 bomberos de diversas localidades, apoyados por brigadas del Valle del Cauca, Boyacá y Huila, además del despliegue de la Fuerza Aérea, la Policía y el Ejército Nacional a través de la Sexta Brigada.
La gobernadora Adriana Magali Matiz advirtió que se investigan presuntos actos delictivos, ya que provocar incendios constituye un delito y las quemas controladas están estrictamente prohibidas. Las autoridades han hecho un llamado a la solidaridad ciudadana, habilitando puntos de acopio en Ibagué, Bogotá y Medellín para recibir donaciones destinadas a las familias y animales damnificados.
La lucha contra el fuego continúa, especialmente en zonas críticas como el corregimiento de Gualanday, donde se han intensificado las labores de sofocación para evitar que las llamas alcancen más viviendas y comunidades.
Siguenos en Noticias lat para más noticias.
