El Gobierno de la República Democrática del Congo (RDC) ha actualizado las cifras oficiales sobre el brote de ébola que afecta al este del país, elevando a 5.105 la cantidad de casos confirmados. De este total, se han registrado 2.420 fallecimientos, lo que convierte a esta crisis sanitaria en la segunda peor epidemia de ébola en la historia de la humanidad y la más grave jamás registrada en el territorio de la República Democrática del Congo.
Según los datos más recientes suministrados por el Ministerio de Salud Pública congoleño, recopilados hasta el 17 de agosto, la tasa de letalidad de la enfermedad se sitúa en un 47,4 %. El balance detallado de la emergencia indica que 1.091 personas han logrado recuperarse del virus, mientras que 782 pacientes permanecen actualmente bajo régimen de aislamiento o se encuentran hospitalizados. En cuanto a las labores de control epidemiológico, las autoridades informaron que la tasa de rastreo de contactos alcanza el 84,1 %.
El brote, que fue declarado oficialmente el pasado 15 de mayo, alcanzó este lunes el hito de convertirse en el segundo más letal de la historia al superar las cifras del brote ocurrido también en el este de la RDC entre 2018 y 2020, el cual dejó un saldo de 2.299 muertes y 3.481 contagios. A pesar de la gravedad, las cifras actuales todavía se encuentran alejadas del brote más devastador registrado hasta la fecha, que tuvo lugar en África occidental entre 2014 y 2016, provocando el fallecimiento de 11.000 personas y registrando 28.000 contagios.
Un aspecto particularmente alarmante para las autoridades sanitarias es la velocidad de propagación. La epidemia actual es la de crecimiento más rápido desde su declaración en comparación con cualquier brote anterior. Esta aceleración se evidenció al superar la barrera de los 5.000 casos en un lapso de menos de dos semanas después de haber rebasado los 4.000 contagios. Ante este escenario, el director general de la Organización Mundial de la Salud (OMS), Tedros Adhanom Ghebreyesus, advirtió la semana pasada que este brote tiene el potencial de alcanzar las dimensiones de la epidemia sufrida en África occidental hace una década.
En respuesta a esta situación, la OMS decidió mantener este martes la emergencia de salud pública internacional. Esta decisión se tomó tras un análisis exhaustivo de los tres meses de respuesta implementados desde la declaración oficial del brote. Sobre el origen del virus, la organización sostiene que comenzó a circular en el este congoleño en febrero; no obstante, una investigación difundida por la revista Science a finales de julio sugiere que las primeras infecciones podrían haber ocurrido incluso antes, situándolas al menos en el mes de enero.
En términos geográficos, la transmisión del virus afecta actualmente a seis provincias de la República Democrática del Congo. Ituri se mantiene como el epicentro del brote, pero el virus se ha extendido a Kivu del Norte, Kivu del Sur, Haut-Uélé y Tshopo. Recientemente, las autoridades confirmaron la primera muerte en la provincia de Bas-Uélé, ubicada al norte del país. Esta es la decimoséptima epidemia de ébola que golpea a la RDC.
La crisis también trascendió las fronteras nacionales, propagándose hacia la vecina Uganda. En dicho país se registraron veinte contagios confirmados, de los cuales quince fueron considerados casos importados desde la RDC, resultando en dos fallecimientos. Uganda se declaró oficialmente “libre de ébola” el pasado 28 de julio.
Desde el punto de vista médico, se ha identificado que el brote corresponde a la cepa de Bundibugyo. Esta variante presenta una tasa de letalidad que oscila entre el 30 % y el 50 %. De acuerdo con la OMS, para esta cepa específica no existe actualmente una vacuna autorizada ni un tratamiento específico disponible.
El virus del Ébola se transmite a través del contacto directo con fluidos corporales de animales o personas infectadas. La enfermedad se caracteriza por provocar fiebre hemorrágica grave, acompañada de síntomas como vómitos, diarrea y hemorragias internas, lo que explica la alta tasa de mortalidad observada en este brote.




