Mayara Bordin ha puesto fin a su ciclo profesional en el Botafogo, donde se desempeñaba como gerente de gestión deportiva. Esta salida se produce en un momento determinante para la institución, coincidiendo con la transición de la SAF y la integración de GDA LUMA y Gabriel de Alba dentro de la estructura organizativa del club alvinegro.
Durante su tiempo en la entidad, Bordin desempeñó un papel fundamental como enlace directo entre el club y los futbolistas. De acuerdo con las investigaciones de la Agencia RTI Esporte, la profesional fue la pieza clave en la conexión entre la directiva y los deportistas desde los primeros días de su llegada a Brasil. Su labor no se limitaba a la gestión administrativa convencional, sino que se centraba en facilitar la integración total del jugador en el nuevo entorno.
Entre las responsabilidades principales de Mayara Bordin se encontraban la resolución de cuestiones logísticas y personales críticas para el rendimiento del atleta. Esto incluía la gestión de la moradia (vivienda), la tramitación de documentación legal y administrativa, así como la búsqueda y organización de escuelas para los hijos de los jugadores. El objetivo central de estas atribuciones era mitigar el impacto emocional y práctico que conlleva una mudanza, asegurando que las familias de los profesionales pudieran adaptarse rápidamente a la vida en el país.
Un factor determinante en el éxito de su gestión fue su propia trayectoria deportiva. Al haber sido jugadora profesional, Bordin poseía una comprensión profunda y empática de las dificultades que enfrenta un futbolista al cambiar de equipo o, especialmente, al trasladarse a un país diferente. Esta experiencia previa le permitió anticipar necesidades y resolver conflictos desde una perspectiva humana y técnica, optimizando la adaptación de los deportistas.
La función de "liaison manager" que ejercía Bordin actuaba como un puente estratégico. Esta posición adquiría una relevancia especial en el caso de los atletas extranjeros, quienes a menudo se enfrentan a barreras idiomáticas y culturales que pueden afectar su desempeño en el campo. Al reducir el estrés fuera del terreno de juego, la gestión de Bordin buscaba que el jugador pudiera concentrarse exclusivamente en su rendimiento deportivo. Cabe destacar que su cargo como gerente de gestión deportiva en Botafogo estaba plenamente consolidado desde marzo de 2026.
El perfil de Mayara Bordin es el resultado de una evolución constante dentro del mundo del fútbol. Antes de pasar a las oficinas, se destacó en el césped como volante, desarrollando su carrera tanto en el fútbol brasileño como en el español. Además, tuvo el honor de representar a la Selección Brasileña Femenina, lo que le otorgó una visión global del deporte de élite.
Tras retirarse de la competición activa, Bordin decidió trasladar su pasión y conocimiento al área de la gestión. Su transición comenzó a materializarse en 2019, año en el que formó parte de la supervisión administrativa del fútbol masculino del Athletico Paranaense. Posteriormente, consolidó su experiencia profesional trabajando durante tres años en la supervisión de la Selección Brasileña Femenina principal. Este recorrido acumulado, combinando la vivencia como atleta y la formación en gestión, fue lo que facilitó su posterior llegada al "Clube da Estrela Solitária".
Asimismo, Bordin ganó visibilidad pública debido a su relación profesional con John Textor durante el periodo en que el empresario era el dueño de la SAF Botafogo. Un episodio particularmente recordado ocurrió el 25 de abril de 2026, cuando Mayara grabó una serie de videos de Textor en el Estadio Mané Garrincha, en Brasilia. En dichas imágenes, el empresario aparecía disfrazado mientras recorría las instalaciones del estadio, contenido que tuvo una amplia repercusión en las redes sociales y aumentó la exposición mediática de la profesional, aunque su función principal siempre permaneció ligada a la gestión y el relacionamiento con los jugadores.
La despedida de Mayara Bordin ocurre en una semana particularmente compleja para el Botafogo. El club atraviesa un periodo de inestabilidad deportiva tras obtener resultados negativos tanto en la Copa Sul-Americana como en el Campeonato Brasileiro. En este sentido, la salida de la gerente de gestión deportiva se suma a un proceso de reorganización estructural fuera del campo que el club intenta implementar mientras busca recuperar la senda del éxito deportivo.






