En las últimas dos décadas, Chile ha experimentado una mejoría notoria en la calidad del aire a nivel nacional. Sin embargo, este avance no ha sido uniforme, ya que persisten desigualdades significativas entre las diversas regiones del país, según revela un análisis detallado publicado en 2025 en la revista Atmosphere.
Dicho estudio fue desarrollado mediante un trabajo colaborativo entre la Universidad de Chile, el Centro de Ciencia del Clima y la Resiliencia (CR2), el Ministerio del Medio Ambiente y la Universidad del Desarrollo (UDD). El informe destaca que, si bien se han logrado reducciones importantes en contaminantes como el material particulado fino (PM2.5), las brechas ambientales continúan siendo una preocupación relevante, especialmente en las zonas industriales y en el sur de Chile.
En relación con la zona sur, el análisis advierte que el uso intensivo de leña húmeda se mantiene como la causa principal de la contaminación atmosférica. Kevin Basoa, integrante del CR2, señaló que la implementación de las regulaciones sobre el uso de leña aún no es plena en dicha región. Basoa subrayó que este combustible está profundamente arraigado en la identidad de muchas comunidades, lo que representa un desafío para el avance de las políticas ambientales. A esto se suman factores geográficos y la estabilidad atmosférica asociada al Océano Pacífico, elementos que dificultan la dispersión adecuada de los contaminantes en el aire.
Por otro lado, el informe pone el foco en las denominadas “zonas de sacrificio” ubicadas en el norte y centro del territorio. Aunque se ha registrado un descenso en los valores generales de dióxido de azufre (SO₂), el estudio alerta que aún se producen episodios agudos de contaminación, con especial énfasis en localidades como Talcahuano y Coronel.
Como ejemplo del monitoreo actual, el 18 de agosto de 2026, la comuna de Concón registró una calidad del aire categorizada como "buena". Los datos técnicos indican concentraciones de material particulado fino (MP 2,5) de 19 µg/m3 y de material particulado grueso (MP 10) de 17 µg/m3. Estos valores se traducen en un Índice de Calidad del Aire (ICAP) de 38 y 13 respectivamente, manteniéndose ambos dentro de los rangos aceptables. Asimismo, el dióxido de azufre se situó en 10.87 µg/m3, el dióxido de nitrógeno en 13.17 ppbv y el monóxido de carbono en 0.62 ppmv, todos bajo los límites seguros. Esta situación permite que los residentes de Concón realicen actividades al aire libre sin restricciones significativas para la salud pública.
Respecto al marco normativo, cuando el estado de la calidad del aire es "bueno", se mantienen ciertas restricciones preventivas. En la provincia de Santiago y las comunas de Puente Alto y San Bernardo, rige la prohibición del uso de calefactores a leña, exceptuando los de pellets, además del control de humos visibles. En cuanto al transporte, existen restricciones permanentes para vehículos sin sello verde dentro del Anillo Américo Vespucio y una restricción de cuatro dígitos fuera de dicho anillo de lunes a viernes. También aplican restricciones para vehículos con sello verde inscritos antes del 1 de septiembre de 2011 y motocicletas inscritas antes del 1 de septiembre de 2010. El transporte de carga sin sello verde también enfrenta restricciones de cuatro dígitos. Finalmente, entre el 15 de marzo y el 30 de septiembre, se prohíben las quemas agrícolas en toda la Región Metropolitana.
Técnicamente, el ICAP se rige por el D.S. Nº 59/1998 del Ministerio Secretaría General de la Presidencia. La escala define la calidad "Buena" entre 0 y 99, "Regular" entre 100 y 199, "Alerta" entre 200 y 299, "Pre-emergencia" entre 300 y 499, y "Emergencia" para valores superiores a 500. El material particulado MP10, compuesto por partículas menores a 10 micrómetros pero mayores a 2.5, es generado por fuentes móviles y estacionarias, asociadas a la combustión no controlada en industrias de cerámica, fundición, plantas de energía y vehículos.
Para mitigar riesgos en días de pre-emergencia y emergencia, se recomienda el uso de mascarillas en niños, adultos mayores, embarazadas y personas con enfermedades crónicas. Las autoridades sugieren priorizar el transporte público, mantener la revisión de gases vehicular al día, evitar fumar en espacios cerrados y no quemar basura ni hojas.
Sobre la calefacción, se insta a los ciudadanos a adquirir equipos certificados en eficiencia y seguridad, priorizando combustibles como electricidad, gas o pellets. En caso de usar leña, es fundamental que sea leña seca (menos del 25% de humedad), picada y adquirida a comerciantes con patente municipal y documentación forestal legal. Se recomienda iniciar el fuego solo con papel y astillas secas, mantener el tiraje abierto al menos 10 minutos tras la recarga y evitar la formación de creosota y hollín en el cañón para reducir la contaminación y el riesgo de incendios.






