El escritor argentino Pablo Maurette ha sido galardonado con el Premio Herralde 2025 gracias a su novela titulada "El contrabando ejemplar". La obra, descrita como una de las experiencias de lectura más absorbentes del año, ha logrado capturar la atención de la crítica por su capacidad de sumergir al lector en una trama que se despliega como un "monstruo literario", combinando reflexiones profundas sobre la creación artística y la identidad nacional.
Durante una reciente visita a Montevideo, donde presentó la obra en la librería Feltrinelli junto a Mercedes Estramil, Maurette compartió su visión sobre la naturaleza de la literatura. Para el autor, escribir no es un acto de creación desde la nada ni un ejercicio de posesión, sino un proceso de repetición. Según Maurette, la literatura ha sido históricamente el acto de contar cuentos que ya han sido contados, donde cada palabra, frase y sentido es heredado. En este contexto, la originalidad no radica en la invención absoluta, sino en la manera particular y efectiva en que el escritor combina esos elementos heredados, los lugares comunes y los personajes.
Esta filosofía se refleja directamente en la estructura de "El contrabando ejemplar". Maurette define la novela como un género "monstruoso" debido a su naturaleza abierta y potencialmente infinita, a diferencia del cuento. Para el autor, la novela es un mundo donde cada personaje puede ramificarse y cada historia puede multiplicarse, permitiendo que cualquier dirección se convierta en una trama propia. Esta característica define la arquitectura del libro, que se asemeja a un árbol gigantesco con ramas que crecen en todas direcciones o a una hidra de múltiples cabezas.
La trama de la novela se centra en una aventura de apropiación literaria. El protagonista, Pablo, un escritor fracasado, decide robar la novela inconclusa de su amigo Eduardo, un bon vivant recientemente fallecido. El objetivo de Pablo es terminar la obra y publicarla bajo su propia firma, buscando así recuperar una gloria literaria que nunca llegó a alcanzar. Curiosamente, el título del libro robado dentro de la ficción es el mismo que el de la novela de Maurette: "El contrabando ejemplar".
La narrativa se desarrolla simultáneamente en dos planos temporales y espaciales. Por un lado, el relato nos traslada a una Buenos Aires del siglo XVII, caracterizada por ser pestilente y embarrada. Por otro lado, la historia transcurre en una contemporaneidad que acumula huellas, miserias y ajustes de cuentas con aquel pasado, sugiriendo una nación condenada desde su amanecer.
A través de este entramado, la obra plantea una pregunta fundamental que atormenta tanto al protagonista como al autor: "¿Cuándo fue que Argentina se fue por el caño, si es que efectivamente lo hizo?". Esta interrogante, que remite a la famosa reflexión de "Conversación en La Catedral", sirve como eje para una historia que, aunque profundamente argentina, adquiere una dimensión universal. La novela prioriza la simbiosis literaria y la relación entre los dos amigos por encima de los vaivenes políticos o las opiniones sobre el peronismo, enfocándose en la historia mitológica que se entierra en los anales de la capital argentina.
"El contrabando ejemplar" se presenta como una novela total, escrita con un pulso narrativo que fagocita las páginas y ofrece imágenes abismales, como la descripción de la pampa como la versión espacial de la eternidad. La obra incluye reflexiones sobre la inutilidad de la escritura y el deseo humano de perdurar. Maurette cierra su visión sugiriendo que, para quien no tiene hijos, todo el deseo de multiplicarse y trascender se deposita íntegramente en la literatura, consolidando así una obra que bien podría entrar en la posteridad.





