El seleccionado nacional femenino de hockey, conocido como las Diablas, sufrió un duro revés en su camino dentro del Mundial de Hockey al caer por 3-0 frente al equipo de Japón. Esta segunda derrota consecutiva deja al combinado chileno en una posición crítica dentro de su grupo, obligándolas a buscar una victoria obligatoria en su próximo encuentro para mantener vivas las esperanzas de avanzar en la competición.
Tras el pitazo final, el director técnico del equipo, Cristóbal Rodríguez, realizó un análisis exhaustivo del encuentro. Según el entrenador, el marcador final no refleja necesariamente el desarrollo del juego, calificando el partido como "muy parejo". Rodríguez señaló que la diferencia radicó en la efectividad, indicando que a las jugadoras japonesas se les abrió el arco con mucha más frecuencia que al equipo chileno. Asimismo, destacó la solidez del rival, describiendo a Japón como un bloque muy defensivo que dificultó significativamente las incursiones ofensivas de las Diablas.
Uno de los puntos más críticos señalados por el técnico fue la vulnerabilidad en la zona posterior. Rodríguez admitió que el equipo chileno dejó demasiados espacios en su propia espalda, una falencia que el conjunto nipón supo aprovechar para concretar los tres goles del encuentro. El entrenador fue enfático al afirmar que el resultado fue más amplio de lo que mostró el trámite del partido, calificando como "bastante injusto" que existieran tres goles de diferencia dada la paridad observada en el campo.
El análisis del entrenador se centró especialmente en el rendimiento durante la primera mitad del encuentro, periodo en el cual Japón definió el resultado al anotar todos sus goles. Rodríguez identificó una "falta de convicción" en el arranque del partido, un aspecto que fue discutido durante el entretiempo. El técnico comparó este inicio con la actitud mostrada previamente contra Países Bajos, donde el equipo entró con determinación desde el primer minuto; esa misma convicción solo apareció en el segundo tiempo contra Japón, momento en el que el partido se emparejó, aunque el daño ya estaba hecho con el 3-0 en contra.
En términos tácticos, Rodríguez apuntó a la disparidad en la generación de oportunidades claras. El técnico lamentó la cantidad de córneres defensivos concedidos, mientras que el equipo chileno logró generar muy pocos córneres ofensivos, factor que consideró como la gran diferencia del encuentro. De cara al próximo enfrentamiento contra Australia, el entrenador puso el foco en la necesidad de compactar las presiones. Rodríguez advirtió que en el primer tiempo las líneas estuvieron muy separadas, existiendo huecos evidentes entre las jugadoras wing y las volantes, por lo que instó al equipo a ser más consistentes en la presión colectiva.
La situación en la tabla de posiciones es compleja para Chile. Actualmente, Países Bajos lidera el grupo con seis puntos y una diferencia de gol de +4, tras vencer a Australia por 4-2. Japón se ubica en la segunda posición con tres unidades y una diferencia de +1, seguida por Australia, que también suma tres puntos pero con una diferencia de gol de 0. Chile cierra la tabla sin puntos, con cero goles a favor, cinco en contra y una diferencia de -5.
El camino a la clasificación para las Diablas es estrecho y depende de factores externos. Para avanzar, el equipo chileno debe golear a Australia y, simultáneamente, esperar que Japón pierda su encuentro ante el combinado neerlandés. En el escenario en que Japón logre empatar, alcanzaría los cuatro puntos, quedando matemáticamente fuera del alcance de Chile, que en el mejor de los casos podría sumar tres unidades.
Por su parte, María Jesús Maldonado, integrante del equipo, reconoció la superioridad de las niponas y afirmó que Japón se llevó los tres puntos merecidamente. La jugadora admitió que el equipo no encontró la vuelta al partido, especialmente durante los dos primeros cuartos. Maldonado señaló que, aunque intentaron buscar el resultado en la segunda mitad y generaron un par de córneres, estos no fueron efectivos.
A pesar del golpe anímico que significó la derrota, Maldonado aseguró que el equipo se concentrará en la definición del grupo. La jugadora manifestó que, para entrar entre las ocho mejores, deben luchar el próximo partido con máxima intensidad, subrayando que "así es el alto rendimiento". Maldonado identificó la defensa de área como el punto principal a corregir, instando a sus compañeras a recuperar la solidez mostrada frente a Países Bajos.
Finalmente, la jugadora calificó el duelo contra Australia como un "partido durísimo" debido a que son una potencia mundial, aunque recordó que Chile ya ha logrado vencerlas en una ocasión anterior. Para Maldonado, la clave reside en "volver a ser las Diablas", recuperando la esencia mostrada ante los neerlandeses y afinando los detalles tanto en el ataque como en la defensa de área para intentar revertir su situación en el torneo.






