Margarita Rosa de Francisco se ha consolidado a lo largo de los años como una de las figuras más prominentes y reconocidas de la televisión colombiana. Su extensa trayectoria profesional, caracterizada por la interpretación de diversos papeles y la participación en proyectos emblemáticos, le ha permitido conquistar a múltiples generaciones de espectadores. Gracias a su talento y versatilidad, la actriz se ha transformado en un referente fundamental de la actuación a nivel nacional, dejando una huella imborrable en la pantalla chica.
Con el transcurso del tiempo, la actriz caleña ha tomado la decisión de reducir su presencia en las producciones televisivas convencionales. En lugar de centrarse exclusivamente en la actuación, ha explorado otras dimensiones creativas y personales para expresar sus intereses y visiones del mundo. En este sentido, la escritura ha pasado a ocupar un lugar privilegiado en su vida. Para Margarita Rosa, el acto de escribir se ha convertido en un espacio vital y necesario donde plasma sus pensamientos, sentimientos y profundas reflexiones sobre diversos aspectos de su existencia personal y el entorno social que la rodea.
A pesar de este alejamiento relativo de los sets de grabación, y tras el auge político que surgió en torno a su figura después de la salida de Gustavo Petro, la artista volvió a captar la atención del público y de los medios de comunicación. En esta ocasión, el interés no radicó en temas políticos, sino en un video que salió a la luz, donde realizaba una confesión sumamente emotiva sobre una destacada colega de la actuación colombiana.
El contexto de estas declaraciones se dio durante un homenaje dedicado a Constanza Duque, actriz con quien Margarita Rosa de Francisco tuvo la oportunidad de compartir escena en el pasado. Al ser invitada a dirigir unas palabras, la actriz caleña manifestó que hablar sobre su colega era un verdadero deleite, subrayando que sus recuerdos hacia ella están impregnados de una profunda admiración y un respeto genuino.
A través de un clip difundido por el programa La Red, la celebridad puntualizó que podía describir a Constanza Duque únicamente mediante elogios. En su intervención, destacó la calidad profesional de la actriz, quien es ampliamente reconocida por su trabajo en producciones nacionales de gran impacto, tales como "Pecados capitales", "Café, con aroma de mujer", "El inútil" y "Gabriela, giros del destino".
Las palabras de Margarita Rosa fueron intensas y cargadas de afecto. "Se me hace agua la boca hablando de Constanza Duque. Hay algo fascinante que ella tiene como actriz, y es que cuando actúa ella se pone en modo niña jugando", expresó la artista. Además, resaltó la calidad humana y espiritual de su colega, describiéndola como una mujer "elegante de espíritu" y destacando la naturalidad con la que se conduce en su vida cotidiana. Según Margarita, Constanza posee una "sensibilidad muy agua", además de ser una persona con un pensamiento amplio y un espíritu libre.
La admiración no se limitó únicamente al talento actoral, sino que se extendió a la ética de trabajo y el compañerismo. Margarita Rosa de Francisco afirmó que aquellos actores que han tenido la fortuna de compartir el escenario con Constanza Duque pueden considerarse "grandes privilegiados". Definió a su colega como una compañera que entrega todo de sí misma para permitir que los demás crezcan en la escena, resaltando que posee una generosidad y una amorosidad que no conocen límites. Para la actriz caleña, esa esencia define plenamente quién es Constanza Duque.
Por su parte, Constanza Duque no pudo ocultar su emoción al enterarse del mensaje. La actriz reveló que las palabras de Margarita Rosa la tomaron totalmente por sorpresa, ya que no esperaba una declaración de tal magnitud. "No puede ser. Hay una gran admiración, la admiro mucho. Nunca pensé que fuera a hablar con esa generosidad de mí, me quedé sin palabras", confesó visiblemente conmovida. Con una sonrisa, Duque concluyó su reacción asegurando que, después de escuchar tales elogios, se sentía feliz y añadió en un tono emotivo: "ya me puedo morir".




