La actriz venezolana Korina Rivadeneira ha sorprendido a sus seguidores al compartir detalles íntimos sobre sus planes a futuro respecto a la maternidad, especialmente después de haber atravesado el complejo proceso de separación de su esposo, Mario Hart. En una reciente declaración, la influencer aseguró que, a pesar de las tormentas emocionales y los momentos difíciles que marcaron el fin de su relación matrimonial, actualmente se encuentra en una etapa de tranquilidad y estabilidad, lo que le ha permitido reflexionar sobre sus deseos personales y la posibilidad de expandir su núcleo familiar.
En el marco de una conversación con el reconocido especialista en fertilidad, Luis Noriega Hoces, Rivadeneira confesó que el anhelo de tener una familia numerosa ha estado presente en su vida desde hace varios años. Si bien la actriz reconoció que, en las circunstancias actuales, la llegada de un tercer hijo no es una opción viable, dejó claro que su deseo de volver a ser madre permanece intacto. Por ello, ha tomado la decisión de explorar alternativas médicas que le permitan asegurar esta posibilidad en el futuro.
La figura pública explicó detalladamente que su objetivo principal es conservar una opción real para más adelante. Tras evaluar su estado de salud, Korina manifestó que sus óvulos se encuentran sanos, un factor determinante para decidir tomar medidas preventivas ahora. Según sus palabras, prefiere actuar proactivamente en este momento antes que enfrentar el arrepentimiento de no haber aprovechado la oportunidad cuando su salud reproductiva era óptima.
“Siempre he querido más hijos, pero ahora no es el momento adecuado. Un tercer hijo no es viable en este momento, aunque más adelante me gustaría”, señaló la venezolana durante la entrevista. Esta declaración subraya una planificación consciente donde, a pesar de encontrarse soltera, no desea cerrar definitivamente la puerta a la maternidad. Para ella, la preservación de sus óvulos no es solo un procedimiento médico, sino una forma de cuidar un sueño personal y garantizar que, si decide dar el paso en el futuro, pueda hacerlo con éxito.
La actriz enfatizó que su motivación nace de una ilusión genuina por formar un hogar con muchos hijos. Al respecto, añadió: “No quiero lamentarlo después, así que deseo asegurarme de que haya óvulos sanos por si decido tener más hijos”. Esta determinación refleja una mentalidad enfocada en la prevención y la seguridad, evitando riesgos que pudieran surgir con el paso del tiempo. En ese sentido, reafirmó sus ansias de ampliar su descendencia, concluyendo que la congelación de óvulos es la vía para lograrlo exitosamente y sin riesgos en el futuro.
Mientras Korina proyecta su futuro y busca asegurar sus sueños de maternidad, Mario Hart, por su parte, ha compartido una perspectiva mucho más melancólica sobre su situación actual. El expiloto ha hablado abiertamente sobre las dificultades que ha tenido que enfrentar tras la ruptura, centrando su dolor en la distancia cotidiana que ahora mantiene con sus hijos.
En una entrevista concedida a Shirley Arica in the house, Hart admitió que adaptarse a una rutina donde pasa menos tiempo con sus pequeños ha sido uno de los desafíos más complicados de esta nueva etapa de su vida. El piloto confesó que extraña profundamente los rituales diarios de afecto, como el hecho de despertar y dormir junto a sus hijos, momentos que considera fundamentales y que ahora echa de menos.
A pesar de que su nueva situación le ha brindado ciertas comodidades materiales, como disponer de un walk-in closet propio, Mario fue enfático al señalar que ninguna ventaja física o material puede compensar el vacío que deja la ausencia diaria de sus hijos. Estas declaraciones ponen de manifiesto el contraste emocional entre ambos padres: mientras una busca asegurar la posibilidad de nuevos comienzos y la expansión de su familia, el otro lidia con el duelo de la cotidianeidad perdida y la adaptación a una nueva dinámica parental.






