La decisión del gobierno de Estados Unidos de retirar la visa a Andy López Beltrán, hijo del expresidente Andrés Manuel López Obrador (AMLO), ha generado una ola de reacciones inmediatas y severas por parte de los principales partidos de oposición en México. Este movimiento diplomático se produce en un momento de alta tensión y en un contexto donde diversos actores políticos, principalmente vinculados al partido Morena, han sido señalados por presuntos nexos con el crimen organizado.
En el caso específico de Andy López Beltrán, la medida estadounidense ocurre mientras pesan señalamientos que lo vinculan con actividades relacionadas con la venta ilegal de combustible. Ante esta situación, el hijo del expresidente ha manifestado su postura, calificando la decisión de las autoridades estadounidenses como un acto "politiquero" y describiendo la acción como una "canallada". López Beltrán se ha declarado como una persona perseguida, rechazando las acusaciones que pesan en su contra.
Desde el Partido Acción Nacional (PAN), la respuesta no se hizo esperar. A través de un comunicado oficial, la formación política señaló que, a pesar de que Andy López Beltrán intente proyectar una imagen de víctima, la realidad es que se está asentando un expediente legal en su contra. El PAN sostuvo que las autoridades mexicanas ya no tienen margen para continuar encubriendo estas situaciones.
En su declaración, el PAN fue enfático al describir lo que denominaron como el "viejo Manual de Morena". Según el partido, existe un patrón de comportamiento recurrente en la actual administración: primero, se victimizan cuando son descubiertos; segundo, gritan que existe un complot cuando se les exigen explicaciones claras; y tercero, se envuelven en la bandera nacional cuando las investigaciones judiciales comienzan a acercarse. Basándose en este argumento, el PAN ha exigido formalmente que la Fiscalía General de la República (FGR) tome medidas concretas al respecto.
Por otro lado, el Partido Revolucionario Institucional (PRI) también se sumó a las críticas con un tono aún más agresivo. Alejandro Moreno, presidente del PRI, utilizó el término "narcojunior" para referirse a Andy López Beltrán. El dirigente priista exhortó al hijo del expresidente a dejar de esconderse detrás del apellido de su padre y a abandonar el papel de víctima cada vez que se enfrenta a preguntas incómodas o a acciones legales.
Moreno aseguró que los integrantes del círculo cercano al expresidente se "acostumbraron" al ejercicio del poder y a la protección que este conlleva, llegando al punto de creer que podían actuar sin enfrentar consecuencias legales o sociales. En una declaración contundente, el líder del PRI afirmó que mientras algunos se sentían como una "familia real", en realidad terminaron siendo una "pandilla de rateros".
Paralelamente a esta controversia, el entorno político de la denominada Cuarta Transformación (4T) enfrenta otras críticas. La consejera jurídica de la Presidencia de la República ha provocado fuertes reacciones en redes sociales tras la publicación de una "lista negra" en la que se identifican a los enemigos del proyecto político actual. Este hecho ha revivido la memoria colectiva sobre un video de 2021, en el cual el partido Morena cuestionaba precisamente la difusión de este tipo de listas contra periodistas, medios de comunicación y cuentas críticas.
En otros ámbitos de la vida pública, se reportó un nuevo altercado en la Corte, donde Batres volvió a ser el protagonista de un enfrentamiento. Asimismo, el panorama político se prepara para el próximo año, donde estará en juego el poder en la entidad con mayor número de habitantes del país, marcando un punto clave en los comicios venideros.
