La suspensión del encuentro programado entre City Torque y Peñarol ha generado un clima de tensión y debate en el ámbito del fútbol uruguayo. En este contexto, Enrique Campos, quien se desempeña como delegado del Club Nacional de Football ante la Asociación Uruguaya de Fútbol (AUF), ha salido al frente para brindar sus primeras impresiones sobre la situación. Es fundamental precisar que las declaraciones de Campos fueron emitidas a título personal, ya que la postura oficial de la institución tricolor será analizada y definida recién el próximo lunes, durante la sesión ordinaria de su comisión directiva.
En una entrevista concedida a Sport 890, Campos manifestó su preocupación por el impacto que este tipo de decisiones tiene sobre la planificación del campeonato. Para el delegado, la noticia de la suspensión no es favorable, argumentando que este tipo de imprevistos trastocan la organización de un torneo que se encuentra en sus etapas iniciales. Según sus palabras, no es beneficioso para el ecosistema del fútbol que ocurran este tipo de situaciones que alteran el calendario previamente establecido.
Uno de los puntos más sensibles de la intervención de Campos fue su referencia a las críticas y cuestionamientos lanzados por el club Peñarol y, específicamente, por su presidente, Ignacio Ruglio. Al respecto, el representante de Nacional señaló que no le sorprende la reacción del dirigente carbonero. Si bien aclaró que sus palabras eran con respeto hacia la persona de Ruglio, criticó duramente el tono de los comentarios, afirmando que el fútbol se está acostumbrando a discursos que no aportan beneficios al deporte.
Campos fue enfático al diferenciar la defensa de los intereses institucionales del ataque directo. Sostuvo que existe una línea clara entre proteger los beneficios de un club y atacar la integridad de diversas personas e instituciones. En este sentido, advirtió que tales declaraciones no deben ser minimizadas ni interpretadas simplemente como parte del "folklore" futbolístico, sugiriendo que el respeto debe prevalecer por encima de la rivalidad deportiva.
En cuanto a la resolución técnica del conflicto, es decir, la reprogramación del partido, Campos se remitió estrictamente a la normativa vigente. Afirmó que el reglamento es sumamente claro y que, debido a su redacción, no deja espacio para interpretaciones divergentes o "dos opiniones". El delegado centró su argumento en el artículo 59.2, el cual regula la postergación de encuentros que debían disputarse en un fin de semana. Según este artículo, cuando se produce una postergación por cualquier causa, el partido debe fijarse el primer miércoles siguiente que esté disponible, siempre y cuando uno de los dos equipos participantes tenga compromisos en competencias internacionales.
Bajo esta premisa reglamentaria, Campos explicó la situación particular de City Torque, equipo que tiene comprometidos los próximos dos miércoles debido a sus enfrentamientos en los octavos de final de la Copa Sudamericana frente a Tigre. Por lo tanto, siguiendo la lógica del reglamento, el duelo entre los ciudadanos y los carboneros debería programarse para el miércoles 26. Esta fecha situaría el encuentro a tan solo cuatro días de la disputa del clásico correspondiente a la cuarta etapa del torneo.
El delegado insistió en que el respeto a los reglamentos es la base de la organización deportiva, reiterando una vez más que sus afirmaciones no representan la voluntad actual del Club Nacional de Football, sino su visión personal como conocedor de la normativa. Aclaró que no está solicitando ninguna acción específica, sino exponiendo la realidad técnica del reglamento que la directiva de su club evaluará el lunes.
Para dar cierre a su análisis y relativizar la gravedad de jugar un partido a pocos días de un clásico, Campos recordó un precedente ocurrido en el año 2017. En aquella oportunidad, Nacional se vio en una situación similar: se suspendió un partido previo al clásico y el equipo tuvo que jugar entre semana. Específicamente, recordó el encuentro frente a Boston River el 1 de abril, donde Nacional cayó 3-1, apenas cuatro días antes de empatar 1-1 con Peñarol en el Torneo Apertura. Con este ejemplo, Campos concluyó que la situación no es grave y que, en ocasiones, se genera un ruido mediático excesivo sobre temas que, desde un punto de vista práctico y reglamentario, no ameritan tanta controversia.






