El fútbol chileno ha sido testigo de un episodio sumamente extraño durante el encuentro disputado entre Deportes Concepción y Universidad de Concepción, válido por la fecha 18 de la Liga de Primera. En un partido que terminó con la victoria del equipo "lila", la atención no se centró únicamente en el resultado deportivo, sino en una decisión arbitral que ha dejado a muchos cuestionando la interpretación del reglamento en el terreno de juego.
El protagonista de este hecho fue Joaquín Larrivey, el goleador de Deportes Concepción y exjugador de Universidad de Chile. El futbolista argentino, quien además fue el autor del gol que le dio el triunfo a su equipo, vivió una secuencia de eventos totalmente inesperada que terminó con su salida prematura del campo de juego, no por una sustitución convencional, sino por una tarjeta roja.
Todo comenzó al minuto 65 de juego, momento en el que Larrivey sufrió una lesión que lo obligó a detenerse. Ante esta situación, el árbitro principal del encuentro, Fernando Véjar, tomó la decisión de amonestarlo con una tarjeta amarilla. Según se indicó en la transmisión oficial del partido, el motivo de esta primera advertencia fue que el jugador estaba "haciendo tiempo" debido a la lesión sufrida.
Hasta ese punto, el desarrollo de los hechos seguía el curso normal de una amonestación por retrasar el juego. Sin embargo, lo que sucedió a continuación transformó una situación rutinaria en un incidente insólito. Para retirar al jugador lesionado del gramado, se utilizó una camilla. Durante el proceso de traslado, ocurrió un imprevisto técnico: una de las cintas de la camilla se rompió, comprometiendo la estabilidad del futbolista mientras era sacado del terreno de juego.
Al percatarse de que el equipo de asistencia había fallado y que la camilla ya no era segura, Joaquín Larrivey reaccionó de manera instintiva. El jugador se puso de pie con el objetivo de abandonar el campo por sus propios medios, evitando así cualquier riesgo adicional derivado de la rotura de la cinta de la camilla.
No obstante, el juez Fernando Véjar mantuvo su interpretación inicial sobre la conducta del jugador. A pesar de que el futbolista se había levantado debido a una falla material evidente en el equipo médico, el árbitro insistió en su postura y procedió a mostrarle la segunda tarjeta amarilla. Esta decisión resultó automáticamente en la expulsión del delantero argentino, quien no pudo ocultar su asombro y molestia ante lo ocurrido.
Larrivey, quien cuenta con una trayectoria profesional que incluye pasos por clubes internacionales como el Cagliari de Italia y el Celta de Vigo de España, reaccionó con airada indignación. El jugador intentó mostrar la evidencia de la camilla rota para justificar que su acción de levantarse no tenía como objetivo engañar al árbitro ni dilatar el juego, sino responder a una emergencia técnica del equipo de retiro.
Al abandonar definitivamente el terreno de juego, la frustración del goleador se trasladó hacia el cuarto árbitro, Miguel Araos. En un reclamo directo y visible, Larrivey cuestionó la lógica detrás de la decisión arbitral. “¿Por eso me ponen amarilla? ¿No ves que se rompió la camilla? ¿Por qué me echas? Te estoy contando”, fueron las palabras del jugador mientras intentaba que se comprendiera la naturaleza del incidente.
El hecho quedó registrado oficialmente al minuto 65, momento en que se confirmó la tarjeta roja para el autor del gol del triunfo lila. A pesar de la victoria de Deportes Concepción por 1-0 sobre Universidad de Concepción, la polémica generada por la actuación de Fernando Véjar y la insólita expulsión de Larrivey se convirtió en el punto focal del encuentro, destacando la desconexión entre la evidencia física de la falla de la camilla y el criterio aplicado por el cuerpo arbitral.






