La ciudad de Santa Tecla conmemora este 8 de agosto el aniversario número 172 de su fundación, una fecha que marca el inicio de la trayectoria de la denominada Ciudad de Las Colinas desde aquel año 1854. A pesar de la relevancia de este acontecimiento, la celebración se ha desarrollado bajo una sombra de indiferencia por parte de las autoridades edilicias, quienes han permitido que la efeméride pase, en palabras de cronistas locales, sin pena ni gloria.
El origen de Santa Tecla se remonta a la fundación de una hacienda que llevaba el mismo nombre y que, posteriormente, cambiaría su denominación a Nueva San Salvador. El valor y la importancia de esta zona ya habían sido destacados mucho antes de su fundación formal como ciudad. Según registros históricos, en el año 1770 el arzobispo Pedro Cortés y Larraz hizo referencia a este lugar como una de las áreas más importantes de la parroquia de San Jacinto. En aquel entonces, la zona se caracterizaba por ser un espacio agrícola compuesto por 35 caballerías, destacando por poseer un clima excelente, una producción eficiente de maíz y una facilidad apropiada para el pastaje de ganado.
En el ámbito político y administrativo, Santa Tecla ha experimentado una transformación constante a lo largo de casi dos siglos. Desde que comenzó la elección de ediles para conducir su administración, la ciudad ha sido dirigida por un total de 102 alcaldes. Dentro de este grupo de mandatarios locales, se destaca la participación de cuatro mujeres que han asumido el cargo. El primer edil de la ciudad fue Santiago Vilanova, quien inició su gestión en 1856 y posteriormente fue sustituido por Dionisio López.
La identidad tecleña también ha sido forjada a través del deporte, donde la ciudad ha logrado brillar en diversas disciplinas. En el fútbol, se recuerda la gloria del equipo “Quequeisque”, propiedad de Walter Soundy, que se coronó campeón entre los años 1941 y 1945. Asimismo, el Club Deportivo Lincoln desempeñó un papel fundamental como promotor de deportes como el baloncesto, el ciclismo, el béisbol y el tenis de mesa. A esto se suma la contribución al fisicoculturismo a través del Gimnasio Sánchez y, en tiempos más recientes, el éxito del Santa Tecla FC, que alcanzó el campeonato de primera división en el periodo comprendido entre 2015 y 2018.
La riqueza cultural de la ciudad se manifiesta no solo en sus monumentos, edificaciones y templos de valor histórico, sino también en su gastronomía y sus artes. La memoria colectiva de los habitantes rescata la existencia de cafeterías y restaurantes que hoy se encuentran extintos, pero que dejaron huella, tales como La Mansión Doré, El Memo’s, El Merendero Tecleño, La Internacional, El Tecomate Rojo, La Tortuga Veloz y La Central. De manera especial, se recuerda la tradición de las pupusas de doña Margoth en el Portal de Orozco, junto con otras cafeterías tradicionales del municipio. En el campo artístico, Santa Tecla ha dejado un legado compuesto por escritores, pintores, músicos, caricaturistas y bailarines que han enriquecido la cultura local.
Sin embargo, este vasto patrimonio y la fecha de fundación parecen ser ignorados por las autoridades municipales de turno. Se señala que, con excepción de los años 1954 y 2004, la efeméride ha pasado desapercibida para la alcaldía, manteniendo una tendencia de desgano o ignorancia hacia los hechos que definen la identidad de la ciudad.
Ante el vacío dejado por la administración edilicia, han surgido esfuerzos independientes para evitar que la memoria histórica desaparezca. En esta ocasión, se reconoce el trabajo de Xiomara Lazo y la agrupación "Tecleños de Corazón", quienes han impulsado acciones para que el 172 aniversario de fundación no sea olvidado por la ciudadanía y las autoridades, rescatando así el valor de los acontecimientos imborrables de Santa Tecla.






