Una decisión judicial ha provocado fuertes reacciones en la opinión pública tras conocerse que una jueza de la Unidad Judicial Penal de Garantías Flagrantes dispuso la libertad de Óscar David V., conocido bajo el alias de ‘Paisa’. El ciudadano de nacionalidad colombiana había sido capturado recientemente y es señalado por las autoridades ecuatorianas como el principal sospechoso de un crimen estremecedor: el asesinato de un hombre cuyo cuerpo fue hallado decapitado y colgado de un puente en el sector de Llano Chico, ubicado al norte de Quito.
A pesar de la gravedad de las sospechas que pesan sobre él en relación con el homicidio, el desarrollo de la diligencia judicial tomó un rumbo distinto. La audiencia de calificación de flagrancia no abordó el caso del asesinato, sino que se centró exclusivamente en el presunto delito de tenencia y porte de armas. Esta delimitación jurídica fue fundamental para el resultado de la audiencia, ya que el proceso se restringió estrictamente a la posesión ilegal de armamento.
Durante la sesión, la Fiscalía General del Estado presentó sus argumentos y solicitó formalmente la prisión preventiva para el procesado. El objetivo de la Fiscalía era mantener a Óscar David V. bajo custodia mientras avanzaban las investigaciones pertinentes para esclarecer los hechos. Sin embargo, la jueza a cargo negó este pedido y resolvió que el ciudadano colombiano podía enfrentar el proceso judicial mediante medidas alternativas, lo que permitió que recuperara su libertad inmediata.
Como resultado de esta resolución, la audiencia de juicio directo por el presunto delito de tenencia y porte de armas ha quedado programada para el 20 de agosto de 2026, a las 08:30. Mientras tanto, el procesado se encuentra fuera de prisión.
Es importante precisar que, aunque el Ministerio de Defensa ha sido enfático en señalar a alias ‘Paisa’ como el principal sospechoso del crimen ocurrido en Llano Chico, dicha acusación no fue analizada ni juzgada en la audiencia de flagrancia. El marco legal de dicha diligencia se limitó al porte ilegal de armas, mientras que la investigación por el homicidio continúa su curso de manera independiente y se mantiene actualmente en etapa de investigación.
El historial de los hechos se remonta al 30 de julio de 2026, fecha en la que el Ministerio de Defensa anunció la captura del ciudadano colombiano. El operativo fue ejecutado por el Bloque de Seguridad en un centro de tolerancia, donde las autoridades realizaron la intervención que culminó con la detención del sospechoso. En ese momento, el ministro de Defensa, Gian Carlo Loffredo, afirmó que el detenido estaría vinculado con la muerte del hombre encontrado decapitado en Llano Chico. Loffredo sostuvo que, presuntamente, alias ‘Paisa’ habría sido contratado por el grupo delictivo Los Lobos para ejecutar el crimen.
Por su parte, la defensa de Óscar David V. rechazó categóricamente todas las acusaciones durante la audiencia. Los abogados defensores sostuvieron que su cliente se desempeña como vendedor ambulante en el sector de Carcelén y que no tenía relación con los hechos imputados. Uno de los argumentos más fuertes de la defensa fue la alegación de que la pistola Glock, atribuida al procesado, había sido “implantada” en el balde del camión militar durante el procedimiento policial, cuestionando así la legalidad del hallazgo del arma.
Asimismo, los abogados argumentaron que el ciudadano colombiano no registra antecedentes penales ejecutoriados. Enfatizaron que, en lo que respecta al presunto delito de porte de armas, no existió una víctima directa ni se produjeron actos de violencia contra terceros. Basándose en estos puntos, solicitaron que no se dictara la prisión preventiva, petición que fue finalmente acogida por la jueza.
No obstante, existe una contradicción entre lo expuesto por la defensa y los registros oficiales. Si bien es cierto que no existen sentencias condenatorias ejecutoriadas, en el sistema de la Fiscalía General del Estado constan varias denuncias registradas contra Óscar David V., las cuales forman parte de su historial investigativo.
En cuanto a la víctima del crimen, su cuerpo fue localizado el 29 de julio de 2026 cerca de un puente en Llano Chico, al norte de Quito. La información oficial indica que el hombre fue asesinado en un lugar distinto y posteriormente abandonado en dicho sector, donde fue hallado decapitado. Actualmente, mientras el proceso por porte de armas sigue su camino hacia el juicio de agosto, la investigación por el homicidio permanece abierta para determinar las responsabilidades penales y establecer la identidad de todos los participantes en este crimen.






