ÚLTIMA HORA

Cobertura 24 h · Redacción propia · sábado, 31 de octubre de 2026 · App oficial en Google Play

Menú

Descubren nueva especie de rana endémica en la Zona de los Santos de Costa Rica

Científicos costarricenses descubrieron una nueva rana endémica de la zona de los Santos, la cual vive cerca de las nacientes The post Biólogos costarricenses buscaban una rana desaparecida desde 1963 y descubrieron una especie nueva appeared first on El Observador CR .

Audionoticia

Escucha el reporte completo

Descubren nueva especie de rana endémica en la Zona de los Santos de Costa Rica

Lo que inició como una expedición para localizar una especie que no había sido vista en la Zona de los Santos desde el año 1963, culminó en un hallazgo científico inesperado: el descubrimiento de una especie de rana completamente nueva para la ciencia. El hallazgo es el resultado del trabajo de tres biólogos costarricenses quienes, desde el año 2021, emprendieron un recorrido exhaustivo por las quebradas y nacientes de agua ubicadas en los bosques de la región donde ellos mismos crecieron.

En las etapas iniciales de la investigación, el equipo de científicos creyó haber reencontrado a la Isthmohyla tica, una especie que llevaba más de seis décadas sin registrarse en esa zona específica del país. Sin embargo, a medida que los biólogos profundizaban en sus observaciones y avanzaban en la recolección de datos, empezaron a notar inconsistencias que sugerían que no se trataba del anfibio que buscaban originalmente.

Jonathan Navarro, biólogo del Instituto Internacional en Conservación y Vida Silvestre (Icomvis) de la Universidad Nacional (UNA), explicó que la primera señal de alerta fue el sonido del animal. Al buscar los registros sonoros de este género y compararlos con los de la Isthmohyla tica, el equipo se percató de que los cantos eran totalmente diferentes. Esta discrepancia acústica fue el detonante que generó la duda científica sobre la identidad de la especie.

A las diferencias en el canto se sumaron otras características físicas, destacando especialmente la forma del cuerpo de los ejemplares encontrados. Ante estas evidencias, los investigadores procedieron a realizar análisis genéticos detallados. Los resultados de estas pruebas confirmaron la sospecha inicial: no se encontraban ante una rana ya conocida, sino frente a una especie que nunca había sido descrita previamente por la ciencia.

El descubrimiento fue formalizado y publicado el pasado 3 de julio en la revista especializada Ichthyology & Herpetology. La nueva especie ha sido bautizada científicamente como Isthmohyla nacientes, un nombre elegido en honor a las nacientes de agua donde habita habitualmente. En cuanto a su denominación común, se le conocerá como Rana de las Nacientes de los Santos.

Sobre su distribución y hábitat, Navarro detalló que la especie se encuentra casi siempre asociada a las nacientes o a las áreas de protección de nacientes pertenecientes a algunos acueductos. Los investigadores han logrado localizarla en los tres cantones que conforman la Zona de los Santos: Dota, Tarrazú y León Cortés, siempre manteniendo una estrecha relación con las quebradas y los puntos de origen del agua.

Un aspecto relevante de la investigación es que la rana también ha sido avistada en pequeñas quebradas que se encuentran rodeadas de cafetales. No obstante, el biólogo advirtió que la presencia de la especie en estas zonas no debe interpretarse como una adaptación plena a dichos entornos. Según Navarro, esto podría interpretarse como un signo de resiliencia, pero en realidad los animales están sobreviviendo en los fragmentos de hábitat que aún les quedan, y no porque esos entornos sean su preferencia biológica.

El proceso de descubrimiento tiene un componente humano particular, ya que tres de los autores del estudio son oriundos de la Zona de los Santos. Los científicos se plantearon la interrogante de por qué no habían explorado científicamente los bosques y quebradas de su propia comunidad. Fue así como, tras el periodo de la pandemia, comenzaron a recorrer estos sitios durante las noches, impulsados inicialmente por la curiosidad, lo que finalmente condujo al hallazgo de esta especie desconocida.

Para Jonathan Navarro, este resultado evidencia que Costa Rica aún posee regiones con un potencial enorme para la investigación científica. El biólogo señaló que, durante muchos años, los esfuerzos de estudio se han concentrado en sitios emblemáticos como Monteverde, Corcovado o el Parque Nacional Braulio Carrillo, mientras que existe un escaso interés por estudiar la biodiversidad presente en las ciudades y los agroecosistemas.

Tras la confirmación científica del descubrimiento, el equipo de investigadores inició un plan de acción inmediato para trabajar con las comunidades locales en la protección del hábitat de la rana. El primer acercamiento se realizó con el acueducto de San Lorenzo de Tarrazú, donde se impulsaron diversas iniciativas de educación ambiental, limpieza de ríos y reforestación de las quebradas.

Posteriormente, estas labores de conservación se extendieron hacia los cantones de Dota y León Cortés, coordinando esfuerzos con organizaciones comunales y cooperativas cafetaleras de la zona. El objetivo principal, según concluyó Navarro, es demostrar a los productores locales que existen formas de producir café y desarrollar la economía sin afectar a poblaciones biológicas tan vulnerables como las de estas ranas.

Más allá del valor taxonómico de descubrir una nueva especie, los biólogos esperan que este hallazgo sirva como catalizador para fortalecer la protección de las nacientes y los bosques regionales. El objetivo final es preservar una biodiversidad que permanece poco conocida, incluso en aquellos paisajes que forman parte de la cotidianidad de los habitantes de la zona.

Esta nota fue producida por la redacción de Noticias.lat: verificamos la información en fuentes públicas y la reescribimos con nuestro criterio editorial. No republicamos textos de terceros.

Cobertura en Video