El Sistema Eléctrico Nacional (SEN) inició la jornada de este jueves bajo una situación de severa inestabilidad, registrando una afectación de 1,837 MW debido a un déficit persistente en la capacidad de generación. De acuerdo con los datos proporcionados por la Unión Eléctrica (UNE), esta problemática se ha mantenido desde las primeras horas de la madrugada, reflejando una brecha considerable entre la energía disponible y la demanda real del país.
A las 6:00 a. m., el reporte oficial indicó que la disponibilidad de generación era de apenas 880 MW, una cifra alarmantemente baja frente a una demanda estimada de 2,730 MW. Para el mediodía, las proyecciones técnicas sugerían que la afectación se situaría en los 1,650 MW, manteniendo la presión sobre la red eléctrica y la población.
Esta crisis no es un evento aislado de las últimas horas. Durante la jornada del miércoles, el servicio eléctrico estuvo afectado durante las 24 horas completas. El punto más crítico se alcanzó a las 8:20 p. m., momento en el cual el déficit llegó a los 2,341 MW. Esta cifra superó incluso las planificaciones previas de las autoridades energéticas, debido principalmente a que diversas unidades de generación previstas para entrar en funcionamiento no lo hicieron.
En cuanto al aporte de las energías renovables, la generación mediante energía solar fotovoltaica alcanzó los 4,612 MWh, con una potencia máxima de 717 MW durante las horas de sol. Este resultado es producto de la puesta en funcionamiento de 54 nuevos parques solares. No obstante, este incremento no ha sido suficiente para compensar las caídas en la generación térmica.
El estado de las centrales térmicas es uno de los puntos más preocupantes del informe. Actualmente, se reportan averías graves en múltiples instalaciones: en la CTE Mariel se encuentran fuera de servicio las unidades 5, 6 y 8; la CTE Antonio Guiteras presenta fallos en su unidad, al igual que la unidad 6 de la CTE Diez de Octubre, la unidad 2 de la CTE Felton y la unidad 3 de la CTE Renté. A estas averías se suman las unidades que se encuentran en proceso de mantenimiento, específicamente la unidad 3 de la CTE Habana, la unidad 5 de la CTE Nuevitas y las unidades 5 y 6 de la CTE Renté. Adicionalmente, existen limitaciones en la generación térmica que ascienden a 193 MW.
Para el horario de máxima demanda, el SEN espera la reincorporación de la unidad 5 de la CTE Mariel, que aportaría 50 MW, y la unidad 3 de la CTE Renté, con 40 MW. A pesar de estas entradas, el panorama sigue siendo complejo: con una disponibilidad estimada de 970 MW frente a una demanda máxima de 3,200 MW, el déficit proyectado es de 2,230 MW. Bajo las condiciones actuales, la afectación real podría escalar hasta los 2,260 MW.
Paralelamente a los datos técnicos, la población ha manifestado un creciente malestar por la gestión de los cortes. Ciudadanos reportan situaciones extremas, como apagones de 30 horas en diversas zonas, 48 horas en la ciudad de Matanzas y hasta 72 horas en el circuito PD 105 de Pinar del Río. Los usuarios han criticado la falta de comunicación efectiva, señalando que la transición de la organización de los cortes por "bloques" a "circuitos" con letras y números se realizó sin previo aviso, generando confusión.
El impacto social se ha extendido más allá de la falta de luz. Se han denunciado caídas en las conexiones de telefonía fija y móvil, lo que ha impedido que sectores vulnerables, como los jubilados, puedan realizar gestiones bancarias esenciales para cobrar sus pensiones y adquirir alimentos o medicamentos. Asimismo, existe una creciente incertidumbre sobre las promesas de alcanzar los 1,000 MW con parques solares, ya que, a pesar de estar en pleno verano, la producción no ha rebasado los 717 MW.





