El proyecto deportivo que Atlético Nacional ha implementado desde el año 2024 no se ha limitado únicamente a la búsqueda de títulos deportivos o al retorno de figuras emblemáticas al club. Detrás de los resultados obtenidos, tanto en el terreno de juego como en la estructura institucional, existe una metodología de contratación rigurosa y analítica. El artífice de este proceso es Gustavo Fermani, director deportivo del equipo antioqueño, quien recientemente ha compartido los pormenores de la estrategia que utiliza el cuadro verdolaga para la selección de sus refuerzos.
En una entrevista concedida al pódcast "Un Break", Fermani subrayó que su labor trasciende la simple acción de buscar futbolistas y concretar firmas. Según explicó el dirigente argentino, el modelo de contratación en Atlético Nacional se concibe como un proceso colectivo y altamente estructurado. Cada decisión definitiva es el resultado de un análisis exhaustivo realizado desde distintos frentes, asegurando que el jugador no solo cumpla con los requisitos técnicos, sino que encaje en el engranaje institucional del club. "Mi trabajo no es solamente contratar jugadores, eso hace parte del proceso", puntualizó Fermani durante la charla.
El primer eslabón de esta cadena de contratación es el scouting internacional. El club dispone de observadores especializados que tienen la tarea de monitorear ligas específicas. La elección de estos mercados no es azarosa, sino que responde a un criterio de viabilidad económica. Fermani fue enfático al señalar que el equipo evita centrar sus esfuerzos en campeonatos donde la competencia financiera es inviable para el club, citando como ejemplo la Premier League inglesa. El director deportivo explicó que no se asignan tareas de scouting en dicha liga porque contratar jugadores de ese entorno resultaría extremadamente difícil para la realidad del equipo.
Paralelamente al scouting internacional, Atlético Nacional ha desarrollado un enfoque estratégico centrado en el talento colombiano que ha emigrado al exterior. El club pone especial atención en aquellos futbolistas que, habiendo salido jóvenes del país, no lograron consolidarse o adaptarse plenamente en sus clubes extranjeros. Esta apuesta busca rescatar a jugadores con un talento probado y experiencia internacional que aún posean un margen de crecimiento y la posibilidad de relanzar sus carreras en el fútbol colombiano. Como ejemplo concreto de esta política, Fermani mencionó el caso de Marino Hinestroza, un futbolista que fue seguido de cerca bajo esta premisa.
Uno de los aspectos más innovadores y distintivos de este modelo es la inclusión de una evaluación psicológica obligatoria. Antes de que cualquier fichaje sea cerrado, los candidatos deben pasar por un análisis realizado por especialistas del club. Este filtro no busca únicamente evaluar el perfil mental y emocional del deportista, sino también analizar su capacidad de adaptación al entorno social y profesional que encontrará en la ciudad de Medellín. Según Fermani, los psicólogos tienen la tarea de informar a los jugadores tanto sobre los aspectos positivos como los desafíos que enfrentarán al integrarse a la institución.
Una vez que todas las áreas deportivas y psicológicas otorgan su aprobación, el proceso entra en su fase final: la gestión administrativa y financiera. En este punto, la responsabilidad recae sobre la dirigencia, liderada por el presidente Sebastián Arango, quien se encarga de las negociaciones contractuales y el manejo del presupuesto. Fermani aclaró que, aunque propone los valores a la directiva y conoce los rangos económicos manejables, no interviene directamente en el cierre contractual y el desembolso de dinero.
Al hacer un balance de su gestión durante los últimos dos años, el director deportivo manifestó satisfacción con los resultados. Fermani reveló que ha participado en la contratación de aproximadamente 30 jugadores y considera que el margen de error en estas operaciones ha sido muy bajo. No obstante, el dirigente fue honesto al admitir que algunos futbolistas no rindieron según las expectativas del club. En estos casos, aclaró que el bajo rendimiento no siempre estuvo ligado a lo deportivo, sino a situaciones personales que afectaron el desempeño del jugador y sobre las cuales no puede profundizar por razones de confidencialidad.
Con este sistema que amalgama el scouting financiero, el rescate de talento nacional, el análisis psicológico y una gestión administrativa separada, Atlético Nacional ha establecido una hoja de ruta clara. El objetivo final es construir una plantilla competitiva a largo plazo, minimizando los riesgos de inversión y asegurando que cada nuevo integrante sea apto para sostener el proyecto deportivo del club.






