En la localidad de Granadilla de Abona, situada en la isla de Tenerife, se ha puesto en marcha la organización de una compleja operativa destinada a gestionar la entrada, el desembarco y el posterior traslado de los pasajeros del crucero Hondius. Esta medida se ha tomado como respuesta directa a la situación sanitaria que atraviesa el buque, el cual se ha visto afectado por la detección de un brote de hantavirus entre sus ocupantes, lo que ha obligado a coordinar una serie de maniobras logísticas y sanitarias para garantizar la seguridad en el territorio canario.
Según la planificación establecida para el desarrollo de estas tareas, se ha previsto que las maniobras de entrada y desembarco comiencen aproximadamente a las seis de la mañana, hora local de las islas Canarias. Esta hora marca el inicio de una serie de protocolos diseñados para evacuar y trasladar al pasaje del crucero de manera controlada, minimizando los riesgos asociados al brote viral identificado en la embarcación.
La ejecución de este plan ha estado marcada por una notable discrepancia administrativa entre las diferentes instancias de autoridad. Fuentes portuarias han confirmado a la agencia EFE que el horario de inicio de las operaciones ha sido fijado una vez que la Dirección General de Marina Mercante otorgó la autorización necesaria para que el buque procediera al fondeo en el dique del puerto de Granadilla. Este permiso fue concedido a pesar de que el Gobierno de Canarias había manifestado previamente su negativa respecto a dicha maniobra en ese punto específico, evidenciando una falta de consenso entre la autoridad marítima estatal y el Ejecutivo autonómico sobre el lugar y la forma de gestionar el acceso del crucero.
En cuanto a la logística del traslado de los pasajeros, el Ejecutivo canario había señalado que el acuerdo inicial contemplaba que todas las maniobras de desembarco y el posterior transporte del pasaje se llevaran a cabo dentro de un margen temporal de 12 horas. El objetivo de este plazo era agilizar la salida de las personas del buque y su traslado hacia sus destinos correspondientes para evitar prolongar la estancia del crucero en las inmediaciones del puerto.
Sin embargo, este cronograma original ha sufrido alteraciones significativas debido a contratiempos en el transporte aéreo. Específicamente, se ha informado de que la llegada de dos aviones, destinados al traslado del pasaje, se ha producido con retraso. Esta complicación logística ha provocado que el periodo de operaciones no pueda cumplirse en las 12 horas inicialmente previstas, obligando a que las maniobras de desembarco y traslado se prolonguen necesariamente hasta el día de mañana, lunes. Esta extensión temporal implica un ajuste en la planificación de los servicios portuarios y sanitarios que deben supervisar la salida de los pasajeros afectados por la situación del hantavirus.
En relación a la ubicación actual de la embarcación, los informes indican que el crucero Hondius todavía no ha alcanzado las cercanías inmediatas del puerto de Granadilla. Los datos proporcionados por los sistemas de radar muestran que el buque se encuentra actualmente navegando frente a la localidad del Médano, manteniendo su posición mientras se ultiman los detalles para su entrada final en el dique autorizado por la Marina Mercante. La vigilancia radar sigue monitorizando el avance del barco para coordinar el momento exacto de su atraque y el inicio efectivo de la operativa de desembarco que se espera para las primeras horas de la mañana.
De este modo, la situación en Granadilla de Abona permanece en estado de alerta coordinada, aguardando la llegada del Hondius para ejecutar el plan de traslado que, debido a los retrasos aéreos y a las discrepancias institucionales, se extenderá más allá de lo previsto originalmente, finalizando sus operaciones en la jornada del lunes.





