Un episodio ocurrido en San Andrés está teniendo repercusiones en el Capitolio Nacional, en Bogotá. Desde que el presidente Abelardo de la Espriella encaró este domingo a la gobernadora de ese departamento, Natacha Ordóñez Bowie, y a la representante Elizabeth Jay-Pang Díaz, la relación entre la bancada de congresistas del Partido Liberal y el Gobierno se complicó. ¿Qué fue lo que pasó en San Andrés? Resulta que el mandatario les advirtió a Jay-Pang y a Ordóñez que no tolerará presuntas irregularidades en el manejo de los recursos públicos y aseguró tener información sobre los negocios que, según él, estarían detrás de la contratación en la isla. Entre ellos, los que supuestamente tendrían detrás al esposo de la representante. Esa fue la antesala. En la mañana del lunes, el Partido sacó un comunicado “defendiendo la honorabilidad” de la representante y la gobernadora. En otras palabras, no les gustó lo que hizo el mandatario. Le puede interesar: Gobierno busca cuidar coalición en el Congreso tras tensión con el uribismo: tres ministros se reunieron con liberales “No hay razón para hacer los señalamientos a los que fueron expuestas públicamente por el presidente y menos frente a una gestión que acaba de iniciar”, escribió la colectividad. Después hicieron un llamado directo al presidente De la Espriella. “Reiteramos que el debate público debe desarrollarse dentro de los principios del respeto, la responsabilidad y las garantías constitucionales; hacemos un llamado formal al presidente de la República para que a través del diálogo conozca la realidad política de las islas”, agregó el partido. Horas después del comunicado, en plena discusión para aprobar el Presupuesto General de la Nación, los congresistas liberales se retiraron de la discusión, afectando el quórum, y alegaron sentirse “maltratados”. En medio de todo, la sesión fue aplazada hasta las 8 de la noche. El afán tiene que ver con que el Presupuesto debe ser aprobado a más tardar este martes, de lo contrario Presidencia puede pasar por decreto la iniciativa que fue aprobada en primer debate. En plena tensión, durante la tarde hubo dos reuniones de congresistas liberales con el ministro del Interior, Rodrigo Lara, por las molestias que generó el episodio del presidente en San Andrés. Ante los medios de comunicación, el jefe de la cartera se refirió a que el encuentro con los congresistas no era “un asunto de acuerdos” sino “de diálogo democrático, conversación, sobre todo de escuchar”. Cuando un periodista le preguntó a Lara por la situación con las figuras políticas de San Andrés, este evadió la pregunta y dijo que se estaba “hablando de temas de país, de presupuesto”. Luego, EL COLOMBIANO conoció que el ministro habría pedido excusas “a título personal” en uno de esos encuentros, que se dieron en horas de la tarde. Además, este diario se contactó con fuentes cercanas a la colectividad para explicar el detrás de bambalinas de la situación. Una señaló que la sensación dentro del Partido es de malestar, ya que las acusaciones del primer mandatario a las políticas de San Andrés “no tiene fundamentos ni pruebas”. También les habría ofendido que el jefe de Estado se aproximara a ellas con la intención de grabarlas a través de micrófonos y cámaras, para luego exponerlas. Otra fuente habló de que la relación entre el Gobierno y el Partido Liberal vendría marcada por actuaciones “condescendientes” de la colectividad en las reuniones con los ministros y la bancada. En otras palabras, “tendiéndole la mano al Gobierno, respaldándolo”. Por eso, dice, el episodio confrontativo del primer mandatario en San Andrés “crea un precedente”, ya que algunos “querrían prevenir situaciones de ese estilo en sus regiones”. La fuente añadió que “el presidente quiere gobernar sin el Congreso tanto como sea posible”; de ahí que, supuestamente, “se encargaron de dilatar tanto la discusión del presupuesto, no han radicado la Ley de Rescarte (Fiscal) ni Ley de Competencias”. Y reiteró que el Gobierno tiene, en sus palabras, una relación “rara” con el Congreso ya que “no tiene un partido de Gobierno real”. Según dijo, el Centro Democrático es de Gobierno, pero funciona con independencia -incluso, con tensiones-; Salvación Nacional es minoría y los tradicionales se mueven según la lectura que hagan del momento. Está por verse cómo terminará este asunto para el Ejecutivo, sobre todo en términos de gobernabilidad y de sacar sus proyectos adelante en el Legislativo. Bloque de preguntas frecuentes