El protocolo de préstamos Aave enfrenta una crisis significativa tras la confirmación de un exploit en el puente intercadena Kelp DAO, lo que ha desencadenado una fuga de capital de 5.400 millones de dólares en ether (ETH). El ataque, ocurrido el sábado 18 de abril de 2026, comprometió 116.500 rsETH, el 18% del suministro circulante total, convirtiéndose en el mayor hackeo DeFi de 2026, superando el incidente previo en el protocolo Drift.
El atacante explotó una vulnerabilidad en la lógica de validación de LayerZero, utilizando instrucciones de mensajería falsificadas para liberar fondos de manera ilícita. Las direcciones del atacante fueron inicialmente financiadas a través de Tornado Cash, complicando el rastreo de su identidad. A pesar de la rápida respuesta de Kelp DAO al congelar los contratos, el atacante ya había asegurado la mayor parte de los fondos robados, valuados en 292 millones de dólares.
El impacto en Aave es sistémico debido a la integración de rsETH como colateral en sus versiones 3 y 4. La pérdida de respaldo del token rsETH ha generado un riesgo de deuda incobrable para Aave, provocando una “corrida bancaria” y elevando la tasa de utilización de ETH al 100%, bloqueando la liquidez para los depositantes.
Como consecuencia, el token de gobernanza AAVE ha experimentado un desplome del 20% en las últimas 24 horas. Aave Labs ha implementado medidas reactivas, pero no han logrado detener la salida masiva de activos.
La crisis ha generado tensiones internas en la gobernanza de Aave, con críticas dirigidas a figuras clave como Marc Zeller de la Aave Chan Initiative. En un intento inusual, Justin Sun, fundador de Tron, ofreció negociar con el atacante a través de X, proponiendo una recompensa a cambio de la devolución de los fondos. Hasta el momento, no ha habido respuesta por parte del atacante.
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