La conductora de ‘Magaly TV La Firme’, Magaly Medina, respondió con contundencia a las críticas y amenazas legales provenientes del exchico reality Piero Arenas y el streamer Kingteka, reafirmando el compromiso de su programa con la denuncia presentada por Marcela Sánchez y la investigación en curso ante las autoridades. Lejos de retractarse, Medina insistió en que una reciente corrección puntual emitida por su espacio no implica una invalidación de la denuncia ni pone en duda la posible comisión de un delito.
El conflicto se originó tras la emisión de un reportaje en ‘Magaly TV La Firme’ que abordó la denuncia de Sánchez, generando un amplio debate público. Medina explicó que la corrección realizada fue un ajuste técnico destinado a garantizar la precisión informativa, un principio fundamental en su trabajo periodístico. “Anoche tuvimos que hacer una corrección, solo una corrección, eso no quiere decir que ahí no hubo delito… hasta el final la vamos a apoyar”, declaró Medina, subrayando el respaldo incondicional a la denunciante.
La periodista se refirió a Piero Arenas como “desubicado” por sus comentarios, argumentando que su opinión no altera el curso de la investigación ni el enfoque del programa. Medina enfatizó que ninguna persona está por encima de la ley y que el rol del periodismo es exponer hechos sustentados, dejando que las instancias competentes determinen las responsabilidades correspondientes.
Medina insistió en que el caso sigue siendo materia de investigación y que las evidencias recopiladas han sido puestas a disposición de las autoridades. Aseguró que el trabajo de su equipo se basa en información documentada y que cualquier corrección se realiza con el objetivo de mantener la rigurosidad periodística, sin afectar el fondo de la denuncia.
La situación escaló cuando Kingteka anunció públicamente su intención de iniciar acciones legales contra Medina, lanzando una advertencia directa durante una transmisión en vivo que rápidamente se viralizó. El streamer comparó su eventual demanda con procesos legales anteriores en el ámbito mediático, declarando: “Vas a ver. Te voy a hacer pagar más que Jeffry”, en referencia al caso que involucró al exfutbolista Jefferson Farfán.
Ante estas declaraciones, Medina reiteró que la corrección emitida no representa una debilidad en su posición ni invalida la denuncia de Marcela Sánchez. Por el contrario, argumentó que el ajuste técnico permitió reforzar la veracidad del contenido difundido.
La conductora también abordó su rol frente a este tipo de casos, enfatizando su compromiso con las víctimas y con la verdad. Defendió la importancia de visibilizar denuncias que, según indicó, cuentan con sustento suficiente para ser investigadas por las autoridades. “Soy una periodista que recibió una denuncia fuertísima que está sustentada en hechos tecnológicos y con pruebas que están ahí, que además ya las debe tener la Fiscalía y que si no las tiene, se las voy a alcanzar toditas”, recalcó Medina, reforzando su postura frente a las críticas y amenazas.
Medina enfatizó que su programa no busca emitir sentencias, sino presentar información verificada para que las autoridades puedan realizar una investigación exhaustiva y determinar las responsabilidades. Subrayó que el periodismo tiene la obligación de informar sobre hechos relevantes para la sociedad, especialmente aquellos que involucran posibles delitos.
La “Urraca”, como se le conoce popularmente, reafirmó su compromiso con la transparencia y la rigurosidad periodística, asegurando que su equipo continuará trabajando en la investigación del caso y brindando apoyo a la denunciante. La conductora dejó claro que no se intimidará ante las amenazas legales y que seguirá ejerciendo su labor periodística con independencia y responsabilidad.
El caso ha generado un amplio debate sobre los límites de la libertad de expresión, la responsabilidad de los medios de comunicación y la protección de las víctimas de delitos. La postura firme de Magaly Medina ha sido apoyada por diversos sectores de la sociedad, que valoran su compromiso con la verdad y su defensa de los derechos de las víctimas. La investigación continúa en curso y se espera que las autoridades competentes tomen las medidas necesarias para esclarecer los hechos y determinar las responsabilidades correspondientes. La tensión entre la periodista y sus detractores sigue latente, anticipando posibles nuevos capítulos en este mediático conflicto.




