Dos polémicas acciones de juego brusco marcaron el partido entre San Lorenzo y Estudiantes por la liga argentina este sábado, generando debate sobre el accionar del árbitro Sebastián Zunino y del VAR Silvio Trucco. En la primera mitad, Leandro González Pírez, defensor de Estudiantes, evitó la expulsión tras una fuerte entrada sobre Nahuel Barrios de San Lorenzo, recibiendo únicamente una tarjeta amarilla. La repetición, sin embargo, mostró una falta con fuerza excesiva que, según el reglamento, ameritaba la tarjeta roja.
El árbitro justificó la amarilla argumentando juego temerario, pero la revisión del VAR no lo corrigió, lo que generó críticas. Posteriormente, en la segunda mitad, Tomás Palacios, también de Estudiantes, sí fue expulsado por una entrada similar sobre Nicolás Tripichio de San Lorenzo. En esta ocasión, el defensor impactó con los tapones de su botín en la cabeza del jugador de San Lorenzo, provocándole un corte que requirió sutura y el uso de un gorro de natación para proteger la herida.
La acción de Palacios, aunque sancionada con roja, reavivó el debate sobre la inconsistencia arbitral. Mientras que la entrada de González Pírez, igualmente brusca y con fuerza excesiva, quedó impune tras la revisión del VAR. La diferencia entre ambas situaciones radica en que Palacios impactó directamente en la cabeza de su rival, mientras que la falta de González Pírez, aunque peligrosa, no llegó a ese extremo.
El defensor González Pírez había sido convocado recientemente a la Selección Argentina, aunque no tuvo minutos de juego en los amistosos. El partido finalizó en empate, pero la discusión sobre las decisiones arbitrales eclipsó el resultado deportivo. Suscríbete a Noticias lat para más noticias.





