El Nordeste antioqueño se prepara para un ambicioso proyecto que busca revitalizar su rica historia ferroviaria y convertirla en un motor de desarrollo turístico y social. El Ecoparque Ferroviario del Nordeste, ubicado entre los corregimientos de Porce y Santiago en el municipio de Santo Domingo, promete ser un espacio de encuentro con la naturaleza, la cultura y el legado del tren en la región. La iniciativa, presentada recientemente por Comfenalco en colaboración con empresas como Concesión Vías del Nus y Antioquia Gold, tiene como objetivo principal transformar la antigua vía férrea en una columna vertebral para el turismo, conectando atractivos y generando oportunidades para las comunidades locales.
El proyecto se desarrollará en un predio de 10 hectáreas conocido como La Selva, estratégicamente ubicado cerca de los límites con Cisneros, cuna del ferrocarril en Antioquia. Durante un recorrido a caballo por el terreno, los asistentes al evento pudieron apreciar la magnitud del lote y su potencial para convertirse en un Centro de Atención al Visitante, ofreciendo una amplia gama de actividades turísticas ligadas a la historia ferroviaria.
José Molina, socio cofundador de Corfeturs, la Corporación para el desarrollo sostenible, ferroviario y turístico de Antioquia, se describe como un “soñador” impulsado por el deseo de que el ecoparque sea un eje de desarrollo para las comunidades y un punto de encuentro para los turistas. “Queremos que ese terreno sea un Centro de Atención al Visitante. Que cada persona que llegue allí encuentre un abanico de oportunidades turísticas. Es de ahí de donde surge la intención de hacer ese Ecoparque”, explicó Molina, destacando la alianza estratégica con empresas como Antioquia Gold, Gramalote, Transmetano, la Cámara de Comercio de Puerto Berrío y Magdalena Medio.
El Nordeste antioqueño ya cuenta con algunos espacios que resaltan la cultura ferroviaria, como el museo del ferrocarril en Cisneros y la restaurada estación de Limón, cerca del túnel de La Quiebra. Sin embargo, el Ecoparque Ferroviario busca complementar estos esfuerzos y fortalecer el turismo en la región, ofreciendo una experiencia más completa y diversa.
Alejandro Quijano, director técnico y financiero de Vías del Nus, precisó que el objetivo es que la vía férrea se convierta en una columna vertebral para que los visitantes se puedan desplazar a través de ella y disfrutar de los atractivos de la región, como restaurantes, charcos y sitios culturales. “Podemos empezar a decir que el Ecoparque Ferroviario, más que un sueño, es una realidad”, afirmó Quijano.
Comfenalco, como administrador potencial de la obra, juega un papel clave en el proyecto, siempre y cuando se logre una inyección económica por parte de los privados. Juan Pablo Morales, director de Comfenalco, destacó la necesidad de promover el bienestar a través del turismo y el desarrollo de las vías férreas, enfatizando la importancia de la articulación institucional y privada. “Hemos identificado una necesidad de poder promover el bienestar a partir de lo que sería ese Ecoparque Ferroviario, ¿cómo? Partiendo de experiencias propias que va a generar el turismo con todo lo que proviene del desarrollo de las vías férreas. Es un proceso que requiere articulación, no sólo institucional con las alcaldías sino también con el sector privado, y es ahí donde ellos juegan un papel muy importante”, puntualizó Morales.
Pero el proyecto del Ecoparque Ferroviario es solo una pieza de un plan más ambicioso: la implementación de una ruta turística en tren que atraviese cinco antiguas estaciones del ferrocarril: Cisneros, Limón, Santiago, Porce y Botero. Para ello, se espera obtener un comodato por parte de Invías para utilizar 24 kilómetros de la línea férrea.
Lina María Correa, alcaldesa de Cisneros, expresó su optimismo sobre la viabilidad del proyecto, destacando su potencial para dinamizar la economía local y reactivar a los emprendedores y comerciantes. “Es una meta alcanzable en el corto plazo, pero no depende exclusivamente de nosotros. Necesitamos el respaldo del Gobierno Nacional en los trámites para que, junto a la inversión privada, podamos hacer realidad el sueño de que la locomotora número ocho recorra el trayecto entre Cisneros y Botero, atravesando el túnel de La Quiebra”, explicó la alcaldesa.
La nueva ruta turística no solo busca el esparcimiento de los visitantes, sino también generar nuevas alternativas de sustento para las comunidades locales. La alcaldesa Correa añadió: “Este impulso dinamizará la economía de Cisneros y reactivará a nuestros emprendedores y comerciantes. Queremos que vengan los turistas a un territorio ubicado a solo una hora del Valle de Aburrá y que sirve de conexión estratégica con la Costa y Santander”.
Aunque la inversión total y la fecha exacta de inicio de obras aún no se han definido, los líderes del proyecto estiman que la construcción del Ecoparque Ferroviario podría estar terminada en poco más de un año, una vez se obtenga la “luz verde” institucional. El proyecto representa una oportunidad única para rescatar el legado ferroviario del Nordeste antioqueño y convertirlo en un motor de desarrollo sostenible y turístico para la región, honrando la memoria de pioneros como el ingeniero Francisco Javier Cisneros, cuyo nombre quedó grabado en la historia del ferrocarril colombiano. La iniciativa no solo busca preservar la memoria del pasado, sino también construir un futuro próspero para las comunidades locales, impulsado por el turismo, la cultura y la riqueza natural del Nordeste antioqueño. El rugir de las locomotoras podría volver a escucharse en la región, no como un recuerdo lejano, sino como un símbolo de progreso y esperanza.






