La comunidad de Azusaquí, en el municipio de Warnes, Santa Cruz, celebró este domingo 15 de marzo la inauguración de la Capilla ‘Inmaculada Concepción’, un templo largamente esperado que se alza en el lugar donde, según la tradición, la Virgen María se apareció por primera vez en la región. La ceremonia, marcada por la fe, la música de mariachis y la presencia del arzobispo de Santa Cruz, monseñor René Leigue, culmina un proyecto de casi ocho meses de construcción, cuya primera piedra fue colocada en julio de 2025.
La nueva capilla no es solo una estructura religiosa; es un símbolo de la profunda devoción que los cruceños sienten por la Virgen de Cotoca, cuya imagen, según la leyenda, fue encontrada por esclavos fugitivos en el Monte de La Grandiosa, cercano a Azusaquí. El relato, transmitido de generación en generación, narra la huida de los hermanos Barroso, esclavos mulatos de la hacienda Cortez, quienes, acusados injustamente de un crimen, buscaron refugio en los montes de Azusaquí a mediados del siglo XVIII.
En su desesperada huida, los hermanos Barroso, enfrentando una tormenta implacable, se vieron obligados a cortar un árbol para encender un fuego y calentarse. Al hacerlo, descubrieron que el tronco era hueco y, en su interior, encontraron la imagen de la Inmaculada Concepción. Conmovidos por la aparición, los esclavos rezaron a la Virgen, pidiendo un milagro. Su plegaria fue escuchada: el verdadero culpable del asesinato del capataz confesó su crimen, liberando a los hermanos Barroso de la amenaza de la pena de muerte.
La historia de la aparición de la Virgen de Cotoca y el milagro que la rodea se ha convertido en un pilar fundamental de la fe católica en la región. Durante años, el lugar de la aparición fue un espacio de peregrinación y oración, con un altar improvisado y una plazuela al frente, utilizados para las misas y celebraciones cuando el clima lo permitía. Estas celebraciones eran posibles gracias a la generosidad de la familia propietaria del terreno, que brindaba acceso a los fieles.
La construcción de la capilla fue impulsada por Juan Pablo Saavedra, gerente general de una constructora con una urbanización cercana, quien adquirió parte del terreno donde se encontraba el altar y lo donó a la Arquidiócesis de Santa Cruz. Saavedra, junto a otras instituciones y fieles, se comprometió a financiar y construir la capilla, un proyecto que se materializó gracias al apoyo económico y la mano de obra de numerosos voluntarios.
“Hoy, después de siglos de fe viva, en el lugar donde su presencia marcó el corazón del pueblo cruceño, florece un templo nacido del amor y la esperanza”, expresaron los organizadores de la inauguración. El arzobispo Leigue presidió la primera Santa Eucaristía en la nueva capilla, ante una multitud de fieles católicos que llegaron desde diferentes puntos de Santa Cruz y otras regiones del país.
El vicario parroquial, padre Lucas Trojanowski, recordó la importancia histórica y religiosa del lugar. “Unos fugitivos se refugiaron ahí en el monte, entonces al querer encender un fuego cortaron un árbol y en su interior encontraron la imagen de la Virgen”, relató. El padre Lucas destacó el esfuerzo colectivo que hizo posible la construcción de la capilla, enfatizando que fue un proyecto impulsado por la fe y la generosidad de muchas personas.
La inauguración de la Capilla ‘Inmaculada Concepción’ representa un hito en la historia de la comunidad de Azusaquí y un fortalecimiento de la devoción a la Virgen de Cotoca. El nuevo templo se convertirá en un centro de oración y peregrinación, un lugar donde los fieles podrán renovar su fe y agradecer los milagros recibidos.
La construcción de la capilla también tiene un significado especial en el contexto actual de Bolivia, donde la fe católica sigue siendo una parte importante de la identidad cultural y social. La inauguración del templo es un recordatorio de la importancia de la espiritualidad y la esperanza en tiempos de incertidumbre y desafíos.
El evento atrajo la atención de medios de comunicación locales y nacionales, que destacaron la importancia religiosa y cultural de la inauguración. La noticia se difundió rápidamente a través de las redes sociales, generando un amplio debate y comentarios entre los usuarios. Muchos expresaron su alegría y satisfacción por la construcción de la capilla, mientras que otros reflexionaron sobre el significado de la fe y la devoción en la vida de las personas.
La Capilla ‘Inmaculada Concepción’ se erige como un faro de esperanza y fe en la comunidad de Azusaquí, un testimonio del poder de la oración y la generosidad humana. Su inauguración marca un nuevo capítulo en la historia de la Virgen de Cotoca y su relación con el pueblo cruceño, una relación que se ha fortalecido a lo largo de los siglos y que seguirá inspirando a las futuras generaciones. La capilla no solo es un lugar de culto, sino también un símbolo de la identidad cultural y religiosa de la región, un espacio donde la fe y la esperanza florecen en el corazón del pueblo cruceño.






