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Santa Cruz, Bolivia – El fin de semana se vio marcado por una serie de incidentes que afectaron significativamente las operaciones de Boliviana de Aviación (BoA), dejando a cientos de pasajeros varados y generando una ola de quejas en el Aeropuerto Internacional de Viru Viru, en Santa Cruz. La aerolínea estatal atribuyó las demoras y cancelaciones a una combinación de “hechos fortuitos”, incluyendo colisiones con aves y condiciones meteorológicas adversas, aunque la magnitud del impacto ha levantado interrogantes sobre la capacidad de respuesta de la empresa y la infraestructura aeroportuaria.
Los problemas comenzaron el sábado por la tarde, cuando una aeronave de BoA sufrió daños tras impactar con aves durante una fase crítica de vuelo, ya sea durante el despegue o el aterrizaje. Según el comunicado oficial de la aerolínea, el impacto afectó tanto el fuselaje como el parabrisas de la aeronave, lo que obligó a la tripulación a realizar un aterrizaje de emergencia o, en el mejor de los casos, a retornar al aeropuerto de origen.
“La seguridad de nuestros pasajeros y tripulación es primordial”, declaró un portavoz de BoA, quien prefirió permanecer en el anonimato. “Tras el incidente con las aves, se activaron inmediatamente los protocolos de seguridad aeronáutica y se procedió a realizar una revisión técnica exhaustiva de la aeronave. No podemos comprometer la seguridad bajo ninguna circunstancia.”
Sin embargo, la revisión técnica se prolongó más de lo esperado, lo que provocó la cancelación de varios vuelos programados para el sábado por la noche y el domingo por la mañana. La situación se agravó aún más debido a las condiciones meteorológicas adversas que se presentaron en la región. BoA informó que fuertes vientos y lluvias torrenciales dificultaron la navegabilidad y obligaron a realizar ajustes operativos en su malla de vuelos.
“Las condiciones climáticas cambiantes nos obligaron a tomar decisiones difíciles para garantizar la seguridad de las operaciones”, explicó el portavoz. “En algunos casos, tuvimos que cancelar vuelos o desviarlos a otros aeropuertos para evitar riesgos innecesarios.”
Las demoras y cancelaciones masivas generaron escenas de caos y frustración en el Aeropuerto Internacional de Viru Viru. Cientos de pasajeros quedaron varados, sin información clara sobre cuándo podrían viajar a sus destinos. Muchos se quejaron de la falta de asistencia por parte de BoA y de la dificultad para contactar con el personal de la aerolínea.
“Es inaceptable”, declaró María Sánchez, una pasajera que debía viajar a La Paz el sábado por la tarde. “Llevo más de 12 horas esperando en el aeropuerto y nadie me da una respuesta clara. No sé cuándo podré volar y no tengo dónde hospedarme. BoA debería ser más responsable y ofrecer una mejor atención a sus pasajeros.”
Ante la creciente ola de quejas, BoA activó sus procedimientos de contingencia para mitigar el impacto en los usuarios. La aerolínea aseguró que está reprogramando los vuelos cancelados y ofreciendo compensaciones a los pasajeros afectados. También se ha habilitado un equipo de atención al cliente para brindar información y asistencia a los viajeros.
“Lamentamos profundamente los inconvenientes ocasionados y agradecemos la comprensión de nuestros pasajeros”, señaló el comunicado oficial de BoA. “Estamos trabajando arduamente para resolver la situación y restablecer la normalidad en nuestras operaciones lo antes posible.”
Sin embargo, muchos pasajeros se muestran escépticos ante las promesas de BoA. Algunos exigen una compensación más justa y una explicación detallada sobre las causas de los incidentes. Otros cuestionan la capacidad de la aerolínea para manejar situaciones de emergencia y la falta de inversión en infraestructura aeroportuaria.
La Asociación de Líneas Aéreas de Bolivia (ALAB) ha pedido una investigación exhaustiva sobre los incidentes y ha instado a las autoridades a tomar medidas para mejorar la seguridad aérea en el país. La ALAB también ha propuesto la implementación de sistemas de control de aves más eficientes en los aeropuertos y la modernización de los equipos de navegación y meteorología.
“Es fundamental garantizar la seguridad de las operaciones aéreas y proteger a los pasajeros”, declaró el presidente de la ALAB, Ricardo Gómez. “Necesitamos invertir en tecnología y capacitación para prevenir incidentes similares en el futuro.”
El gobierno boliviano ha prometido investigar los incidentes y tomar las medidas necesarias para evitar que se repitan. El Ministro de Obras Públicas, Servicios Públicos y Vivienda, Vladimir Sánchez, anunció que se realizará una auditoría técnica en el Aeropuerto Internacional de Viru Viru para evaluar la infraestructura y los procedimientos de seguridad.
“Estamos comprometidos con la seguridad aérea y la protección de los pasajeros”, declaró el Ministro Sánchez. “No toleraremos negligencias ni deficiencias en este ámbito.”
El incidente de BoA ha puesto de manifiesto la vulnerabilidad del sistema aéreo boliviano y la necesidad de realizar inversiones significativas en infraestructura y tecnología. La aerolínea estatal, que es una empresa estratégica para el país, debe mejorar su capacidad de respuesta ante situaciones de emergencia y garantizar la seguridad y el bienestar de sus pasajeros. La confianza de los viajeros en BoA está en juego, y la empresa debe tomar medidas urgentes para recuperarla.






