Un intento de homicidio ocurrido este martes 3 de marzo en el norte de Cali, cerca del Centro Comercial Centenario, ha puesto en alerta a las autoridades y a la ciudadanía. La víctima, cuya identidad no ha sido revelada, fue atacada a disparos por desconocidos mientras conversaba con otra persona en una motocicleta. El hecho ocurrió alrededor del mediodía y generó conmoción en la zona comercial, conocida por su alta afluencia de público.
Según información proporcionada por la Policía de Cali, la víctima fue trasladada de inmediato a una clínica cercana donde recibe atención médica. Su estado de salud actual se desconoce, pero las autoridades confirmaron que no contaba con protección personal al momento del ataque. Los agresores huyeron del lugar tras el incidente, y la Policía ha desplegado un operativo de búsqueda para dar con su paradero.
El ataque se suma a una preocupante estadística de violencia en Cali, que aunque muestra una ligera disminución en comparación con el año anterior, sigue siendo alarmante. De acuerdo con cifras del Observatorio de Seguridad de Cali, entre el 1 de enero y el 2 de marzo de 2026, se han registrado 168 homicidios en la ciudad, lo que representa una reducción del 6% frente a los 178 casos reportados en el mismo período de 2025. Sin embargo, la cifra sigue siendo elevada y refleja la persistencia de la violencia en la capital del Valle del Cauca.
De los 168 homicidios registrados, 10 corresponden a mujeres y 158 a hombres. El arma de fuego sigue siendo el instrumento más utilizado en estos crímenes, representando el 82% de los casos, mientras que el 10% de los asesinatos se cometieron con armas cortopunzantes. Esta tendencia subraya la facilidad con la que los delincuentes acceden a armas de fuego y la necesidad de fortalecer los controles para reducir su circulación.
Las comunas 14 y 15, ubicadas en el oriente de Cali, son las zonas donde se han registrado el mayor número de asesinatos en lo que va del año, con un total de 33 reportes. Estas comunas, caracterizadas por su alta densidad poblacional y su compleja situación socioeconómica, son consideradas zonas de alta vulnerabilidad y requieren una atención especial por parte de las autoridades.
En un contexto de creciente preocupación por la seguridad en Cali, la designación de un nuevo comandante de la Policía Metropolitana, el general Herbert Benavidez, ha sido recibida con optimismo por algunos sectores de la ciudad. El nombramiento fue confirmado este martes por el personero distrital, Gerardo Mendoza, quien destacó que responde a una solicitud realizada al Gobierno Nacional para que Cali contara con un comandante en propiedad.
Mendoza explicó que, ante los hechos de violencia registrados durante el inicio de este año, era fundamental que la ciudad contara con un General de la República al frente de la institución. “Esta decisión fortalece la institucionalidad, contribuye a mejorar las condiciones de seguridad en la ciudad y permite avanzar en la protección de los derechos de los caleños”, sostuvo el personero en su publicación en la red social X.
La llegada del general Benavidez se produce en un momento crítico para la seguridad de Cali, y se espera que su experiencia y liderazgo contribuyan a mejorar la situación. El nuevo comandante se enfrenta a importantes desafíos, como la reducción de los homicidios, el combate a la delincuencia común y la lucha contra el narcotráfico, que sigue siendo una amenaza para la ciudad.
Las autoridades han intensificado los operativos de seguridad en las zonas más afectadas por la violencia, y se han implementado estrategias de prevención del delito, como el aumento de la presencia policial en las calles y la realización de campañas de sensibilización a la comunidad. Sin embargo, la solución a la problemática de la violencia en Cali requiere de un enfoque integral que aborde las causas estructurales del problema, como la pobreza, la desigualdad social y la falta de oportunidades.
El intento de homicidio ocurrido este martes en el norte de Cali es un recordatorio de la fragilidad de la seguridad en la ciudad y de la necesidad de redoblar los esfuerzos para proteger a los ciudadanos. Las autoridades deben trabajar en coordinación con la comunidad para construir una Cali más segura y pacífica, donde todos puedan vivir con tranquilidad y dignidad. La designación del nuevo comandante de la Policía es un paso importante en esta dirección, pero es necesario que se complemente con políticas públicas efectivas que aborden las causas profundas de la violencia y promuevan el desarrollo social y económico de la ciudad.
La investigación del atentado sicarial está en curso, y la Policía ha solicitado la colaboración de la ciudadanía para identificar a los responsables. Se espera que en los próximos días se puedan obtener nuevos avances en la investigación que permitan esclarecer los motivos del ataque y llevar a los agresores ante la justicia. Mientras tanto, la ciudad permanece en alerta y espera con esperanza que las autoridades logren controlar la ola de violencia que la afecta.






