El Real Madrid selló su pase a los octavos de final de la Champions League tras vencer 2-1 al Benfica en el partido de vuelta de los playoffs, con un global de 3-1. La victoria, sin embargo, no estuvo exenta de sobresaltos y dejó en evidencia áreas de mejora para el equipo blanco, según reconoció su técnico, Álvaro Arbeloa, en la rueda de prensa posterior al encuentro. La noche comenzó con una fuerte preocupación por la salud de Asensio, quien sufrió un golpe que encogió el corazón de todo el madridismo, pero afortunadamente, las primeras pruebas hospitalarias indican que se trata de un susto.
Arbeloa no ocultó la dificultad del partido, especialmente durante la primera mitad. “Se nos ha encogido el estómago con lo de Asensio, pero afortunadamente parece que todo quedará en un susto”, declaró el técnico. En cuanto al juego, admitió que el Benfica apretó mucho y que al Real Madrid le costó salir con el balón jugado. “Ellos nos han apretado, nos costaba salir y no aprovechábamos el espacio a la espalda”, analizó Arbeloa, señalando la falta de fluidez en el ataque durante los primeros 45 minutos. La presión del Benfica, combinada con la incertidumbre por la salud de Asensio, generó un ambiente de tensión en el Santiago Bernabéu.
Sin embargo, la segunda parte fue radicalmente diferente. Arbeloa destacó la capacidad del equipo para reaccionar y ajustar su planteamiento táctico durante el descanso. “A partir del descanso nos ha ido mejor y hemos ido a más”, afirmó con orgullo. El técnico explicó que el equipo supo identificar las carencias de la primera mitad y corregirlas, lo que permitió al Real Madrid tomar el control del partido y generar más oportunidades de gol. “Hemos sabido leer las carencias tácticas y ajustar las piezas”, añadió Arbeloa, resaltando la inteligencia y la capacidad de adaptación del equipo.
Uno de los jugadores que brilló especialmente en el partido fue Aurélien Tchouaméni, quien fue nombrado MVP. Arbeloa elogió el rendimiento del centrocampista francés, destacando su nivel espectacular y su importancia en el esquema táctico del equipo. “Está a un nivel espectacular”, afirmó el técnico, quien también reveló que han estado trabajando intensamente en el aspecto ofensivo de Tchouaméni. “Hemos trabajado mucho estos días la llegada al área del centrocampista. Si era capaz de acompañar, iba a hacer goles; es el primero de muchos”, vaticinó Arbeloa, mostrando su confianza en el futuro del jugador. La labor de Tchouaméni, a menudo discreta pero fundamental, ha comenzado a ser reconocida y valorada por la afición y la crítica.
Con la ausencia de Kylian Mbappé, todos los ojos están puestos en Vinícius Júnior para que asuma el liderazgo del ataque. Arbeloa no dudó en señalar al brasileño como la principal referencia ofensiva del equipo. “Vinícius debe ser nuestro líder y nuestra referencia”, declaró el técnico, quien elogió la madurez y la capacidad de desborde del jugador. Vinícius, que volvió a ser un puñal por la banda, demostró que tiene la experiencia y la confianza necesarias para liderar el ataque del Real Madrid en las noches más importantes. Su velocidad, habilidad y capacidad para encarar a los defensores lo convierten en un jugador clave para el equipo blanco.
Arbeloa también se refirió al reencuentro con su antiguo mentor, José Mourinho, quien se encontraba presente en el Santiago Bernabéu. Sin embargo, el técnico prefirió no entrar en detalles sobre este encuentro, centrándose en el análisis del partido y en el rendimiento del equipo. “No le he podido ver”, zanjó Arbeloa, mostrando su profesionalidad y su compromiso con el Real Madrid.
En resumen, el Real Madrid superó un complicado playoff de Champions League, demostrando su capacidad para reaccionar ante la adversidad y ajustar su planteamiento táctico. La victoria, aunque sufrida, refuerza la confianza del equipo y le permite avanzar a los octavos de final con la moral alta. Arbeloa destacó la importancia del trabajo en equipo, la capacidad de adaptación y el liderazgo de jugadores como Tchouaméni y Vinícius Júnior. El Real Madrid ya mira a los octavos con la convicción de que puede seguir siendo el rival a batir en la Champions League. La clasificación no solo es un alivio para la afición, sino también una oportunidad para seguir construyendo un proyecto ambicioso y competitivo. El camino hacia la decimocincuena no será fácil, pero el Real Madrid ha demostrado una vez más que está dispuesto a luchar hasta el final. La solidez defensiva, la creatividad en el centro del campo y la efectividad en el ataque son las armas que el equipo blanco utilizará para afrontar los desafíos que le esperan en la fase eliminatoria. La Champions League es una competición exigente y apasionante, y el Real Madrid está preparado para darlo todo en cada partido.






