BUENOS AIRES – Vélez Sarsfield asestó un duro golpe a River Plate en la sexta fecha del Torneo Apertura 2026, derrotándolo 1-0 en un partido disputado en el estadio José Amalfitani de Liniers. El gol de la victoria fue obra de Manuel Lanzini, quien aplicó la ley del ex con contundencia, desatando la euforia en la hinchada local y sumiendo al Millonario en una preocupante espiral de resultados.
El encuentro se vio marcado por las ausencias importantes en el equipo de River. Las lesiones de Juanfer Quintero, Franco Armani y Kendry Páez debilitaron significativamente el esquema táctico del entrenador, dejando al descubierto vulnerabilidades que Vélez supo explotar con inteligencia. La falta de claridad en el mediocampo y la imprecisión en el ataque fueron constantes durante los noventa minutos, evidenciando la dependencia del Millonario de sus figuras clave.
El partido comenzó con un golpe temprano para River. Apenas a los cinco minutos, una rápida combinación entre Matías Pellegrini y Manuel Lanzini culminó con un remate certero del volante, que se coló en el arco defendido por Franco Armani tras impactar en el poste derecho. El gol desató la celebración en Liniers y obligó a River a reaccionar, aunque sin la contundencia necesaria.
Durante la primera mitad, Vélez controló el ritmo del partido, aprovechando la solidez de su mediocampo y la velocidad de sus delanteros. Florián Monzón tuvo una oportunidad clara de ampliar la ventaja, pero se encontró con la resistencia de Armani, quien se mostró seguro bajo los palos. Tobías Andrada y Joaquín García también generaron peligro con sus desbordes por las bandas, poniendo a prueba la defensa riverplatense.
En el complemento, River intentó reaccionar, pero se encontró con un Vélez bien plantado y decidido a mantener la ventaja. Kendry Páez, quien ingresó en el segundo tiempo, aportó frescura y dinamismo al ataque del Millonario, pero su participación se vio truncada por una lesión en el hombro que lo obligó a abandonar el campo de juego.
A pesar de la salida de Páez, River continuó buscando el empate con insistencia. Ian Subiabre y Braian Romero tuvieron oportunidades claras de gol, pero se toparon con la sólida defensa de Vélez y las atajadas providenciales del arquero Álvaro Montero. Facundo Colidio también generó peligro con un cabezazo que impactó en el poste, pero el gol se negó a llegar para el Millonario.
La derrota en Liniers dejó a River en una situación delicada en el Torneo Apertura. El equipo cayó a la décima posición de la zona B, con apenas siete puntos, y se encuentra en el vigésimo lugar de la tabla anual. La falta de regularidad en los resultados y las lesiones de jugadores importantes han generado preocupación en el cuerpo técnico y en la hinchada.
En contraste, Vélez Sarsfield se consolida como uno de los líderes del torneo. El equipo dirigido por Guillermo Barros Schelotto lidera el grupo A con 14 unidades y se ubica en la tercera posición de la tabla general, en zona de clasificación a la Copa Libertadores. La victoria ante River fue un golpe de autoridad que demuestra la solidez del equipo y su ambición por pelear por el título.
El partido también dejó en evidencia la importancia de la ley del ex en el fútbol. Manuel Lanzini, quien surgió de las divisiones inferiores de River, demostró su valía con un gol que significó la victoria para Vélez y la derrota para su antiguo club. La motivación extra que genera jugar contra un ex equipo suele ser un factor determinante en el rendimiento de los jugadores, y Lanzini lo aprovechó al máximo.
La próxima fecha presenta desafíos importantes para ambos equipos. River deberá recibir a Banfield en el estadio Monumental, buscando revertir la situación y volver al camino del triunfo. Vélez, por su parte, visitará a Deportivo Riestra, con la ilusión de mantener el buen nivel y seguir consolidando su posición en la cima del torneo.
La derrota ante Vélez obliga a River a realizar una profunda reflexión y a buscar soluciones urgentes para revertir la situación. La falta de ideas en el ataque, la fragilidad defensiva y las lesiones de jugadores clave son problemas que deben ser abordados de inmediato. El entrenador deberá encontrar alternativas tácticas y motivar al equipo para superar esta crisis y volver a ser protagonista en el fútbol argentino.
El Torneo Apertura 2026 se presenta como un desafío exigente para todos los equipos, y River deberá demostrar su capacidad para superar las adversidades y volver a ser el equipo competitivo que lo caracterizó en el pasado. La hinchada espera una reacción inmediata y confía en que el equipo pueda revertir la situación y volver a ilusionar con la posibilidad de conquistar el título.





