El tenista boliviano Juan Carlos Prado, segunda raqueta nacional, ha alcanzado un hito significativo en su carrera al consagrarse campeón del Challenger de Tigre, Argentina, en la modalidad de dobles. Junto a su compañero argentino Mariano Kestelboim, Prado superó en una final reñida a la dupla argentina conformada por Santiago Rodríguez y Gonzalo Villanueva, con un marcador final de 6-4, 5-7 y 10-7. Este triunfo representa el primer título del año para Prado y el cuarto de su trayectoria en la categoría de dobles dentro del circuito challenger, consolidando su posición como uno de los tenistas más destacados de Bolivia.
La victoria en Tigre no solo es un logro personal para Prado, sino también un motivo de orgullo para el deporte boliviano. La bandera tricolor flameó con fuerza en suelo argentino, simbolizando el talento y la dedicación de un atleta que continúa dejando huella en el tenis internacional. El torneo, disputado en las canchas del Club Náutico Hacoaj, fue escenario de un despliegue de habilidad y estrategia por parte de Prado y Kestelboim, quienes demostraron una excelente conexión en la cancha.
La dupla Prado-Kestelboim ya contaba con una historia previa, habiendo hecho equipo en el M15 Rosario en noviembre de 2023, donde alcanzaron el subcampeonato. Esta experiencia compartida facilitó su reencuentro en Tigre, donde rápidamente se consolidaron como una de las parejas más sólidas del certamen, llegando a ocupar el tercer puesto en el ranking de dobles del torneo. Su camino hacia la final estuvo marcado por victorias contundentes, demostrando su capacidad para superar a rivales de diferentes nacionalidades.
En la primera ronda, Prado y Kestelboim se impusieron a los locales Franco Ribero y Valentín Basel con un doble 7-5 y 6-0, mostrando desde el inicio su determinación y buen juego. En cuartos de final, la dupla superó al argentino Tomás Farjat y al peruano Conner Huertas del Pino con un marcador de 6-2 y 6-0, evidenciando su dominio en la cancha. La semifinal no fue menos desafiante, pero Prado y Kestelboim lograron derrotar a los brasileños Daniel Da Silva y José Pereira con un doble 6-4, asegurando su lugar en la final.
La final, disputada en la pista central del Club Náutico Hacoaj, fue un encuentro emocionante y disputado. La afición argentina apoyó a ambas duplas, creando un ambiente vibrante y competitivo. A pesar de la presión, Prado y Kestelboim mantuvieron la calma y mostraron un juego sólido y estratégico. El primer set fue favorable para la dupla boliviano-argentina, quienes lograron imponerse con un marcador de 6-4, gracias a dos quiebres de servicio. Sin embargo, la segunda manga fue más pareja, con ambas duplas respetando su saque hasta que los argentinos lograron un quiebre en el undécimo juego, llevándose el set con un marcador de 7-5.
Con el empate a un set por lado, la tensión aumentó en el tercer y último set. El juego fue extremadamente equilibrado, con ambos equipos luchando por cada punto. Finalmente, Prado y Kestelboim lograron prevalecer, demostrando su fortaleza mental y su capacidad para superar la adversidad. El set finalizó con un marcador de 10-7, sellando la victoria y el título para la dupla.
El partido completo duró una hora y 49 minutos, un testimonio de la intensidad y la competitividad del encuentro. La victoria en Tigre representa un impulso significativo para la carrera de Juan Carlos Prado, quien ha demostrado su talento y su dedicación al tenis. Este título se suma a sus logros anteriores, que incluyen el Challenger de Porto Alegre y el Hersonissos Challenger (ambos en 2023) y el M15 Cochabamba (2022).
Prado, con tan solo 24 años, se ha convertido en una figura destacada del tenis boliviano, inspirando a jóvenes atletas a perseguir sus sueños y a representar a su país con orgullo. Su victoria en Argentina no solo es un logro personal, sino también un símbolo de esperanza y motivación para toda la comunidad deportiva boliviana. El futuro se presenta prometedor para este talentoso tenista, quien continúa trabajando arduamente para alcanzar nuevas metas y seguir cosechando éxitos en el circuito internacional.
La conquista del Challenger de Tigre es un claro ejemplo del potencial del tenis boliviano y de la importancia de apoyar a los atletas nacionales para que puedan competir al más alto nivel. Con el respaldo adecuado, Prado y otros tenistas bolivianos pueden seguir dejando en alto el nombre de Bolivia en el escenario mundial. La victoria en Argentina es un mensaje claro: el talento boliviano está presente y tiene mucho que ofrecer al mundo del deporte.






